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Un curioso pero poco original juego se esconde tras una de las mejores presentaciones que de un juego se hallan visto. El comienzo de la presentación es impresionante, cuidados gráficos con magníficas secuencias de sonido y movimiento hacen que parezca una película, y aunque la carga no es muy rápida en alguna secuencia de la presentación, el resultado es sensacional. |
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El juego es un arcade con mucho movimiento y rapidez en el desarrollo de los diferentes niveles. Iniciamos cada nivel controlando un robot de sencillo manejo, gracias a las diferentes flechas que nos encontraremos en el fondo de la pantalla y que nos indican la dirección en que hemos de ir, evitaremos que el líquido destructor cuyo nivel aumenta constantemente nos destruya. Paulatinamente van apareciendo una serie de enemigos en grupos de mas o menos cinco unidades y que se mueven simétricamente, si eliminamos completamente uno de estos grupos adquiriremos algo de vida. Además cada cierto tiempo nos encontraremos con una especie de pivotes sobre los que podremos disparar consiguiendo armas, vida y durante el segundo nivel las piezas que abrirán barreras eléctricas.
El movimiento del robot es realmente bueno, puede saltar, agacharse o trepar por una pared y en cada movimiento encontraremos unos curiosos detalles que hacen bastante realista todo el conjunto. Los atacantes sin embargo resultan bastante monótonos así como los gráficos de fondo y en general las diversas plataformas de que se componen los niveles, ya que en todos ellos el objetivo es el mismo, lograr llegar a la parte más alta de cada nivel porque es allí donde se encuentra la salida. Es muy importante recordar que el nivel del líquido destructivo aumenta constantemente y que los movimientos del robot tienen que ser rápidos y no hay que entretenerse en eliminar a todas las series de enemigos por las que nos vemos acosados. En algunas zonas, después de subir a una plataforma para recoger algo, nos podemos ver obligados a regresar a una más baja para continuar en otra dirección, estos son los momentos más peligrosos ya que el nivel del líquido puede haber subido sin darnos cuenta y destruirnos al bajar.
El robot sólo puede cargar con un objeto por lo cual hemos de seleccionar el que nos interesa más. Por ejemplo, y durante el segundo nivel, la situación de las piezas que nos permitirán abrir puertas, están de tal forma situadas, que si cogemos una antes que otra, el nivel de líquido destructivo subirá lo suficiente como para eliminarnos antes de conseguir nuestro fin.
Como en muchos otros juegos, lo mejor es aprender con los errores y acabaremos controlando perfectamente por donde van a aparecer los enemigos, y por donde nos acercamos más rápidamente a la salida. Para que todo esto resulte más fácil The Killing Game Show, nombre que por cierto guarda poca relación con el juego, tiene una opción de Replay en la que veremos las evoluciones de nuestro robot durante la última partida jugada, también podemos incorporarnos al juego en cuanto deseemos evitando así volver a cometer el error que provocó nuestra destrucción.
Los gráficos y sonido son, como hemos indicado, buenos, pero lo más impresionante es la rapidez del scroll en cualquier dirección y la rapidez del juego en situar nuevamente el robot en el centro de la pantalla. Un punto a favor, son la cantidad de niveles que tiene el programa a pesar de su monótono resultado.
Por último decir que el juego no es tan maravilloso como Psynosis pretende presentar ni tampoco tan original. |