EDITORIAL
Hemos pasado el verano y estamos de nuevo ante nuestros respectivos trabajos o estudios, pero siempre con la presencia de ese amigo informático, el Amiga. Y hemos pasado un verano especial, sin comentar nada sobre Commodore, con algunas sorpresas. Por respecto a quienes mantenían su puesto de trabajo y daban la cara, no hemos hecho referencia al fabricante del Amiga. Pero definitivamente en este mes de septiembre, Commodore se esfuma de nuestro país. Oficialmente no desaparece, es un paro técnico. Pero para muchos usuarios y distribuidores, ha sido una huida. Una representación de una multinacional con un solo empleado, es algo... poco serio. Esperemos que la empresa mayorista que se haga cargo de la gestión, sea al menos eficaz. Que los usuarios sean atendidos como merece cualquier consumidor. Confiamos en los renovados esfuerzos de los distribuidores de siempre, a quien el usuario, sabedor de que no será desatendido, sigue acudiendo para asesorarse sobre Amiga.
Por otro lado, si se cumplen las espectativas sobre fusión con Nintendo, o compra de Commodore por parte de la empresa japonesa, tenemos serías razones para pensar que, en cualquier caso, el usuario sería el primer beneficiado. Por muy lejos que estemos de Japón, no se puede ignorar más a un país, de la que Commodore internacional ha hecho con España. Si se completa la fabricación del nuevo Amiga con CD-ROM y al nombre se añade el logotipo japonés, que nadie se sorprenda, todos salimos ganando. La cuestión es que el mundo Amiga continúe.
En este número hemos dedicado una atención especial a las impresoras. Estos periféricos son importantes a la hora de realizar la presentación de una aplicación o trabajo determinado, pero su diversidad complica la elección. Esperamos contribuir desde estas páginas a una mejor elección de un elemento tan importante como la impresora.
SUMARIO
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