EDITORIAL
Con el regreso a la actividad normal se producen nuevas y prometedoras noticias en el mundo Amiga. Por una parte Commodore desaparece de nuestro país, al menos en la práctica, ya que no hay interlocutores válidos para los distribuidores. Alguien se preguntará que tiene de positiva esta noticia, pero la respuesta es clara, los sucesores no lo pueden hacer peor, es casi imposible. Además, ACER en la parte de compatibles o ICI como soporte postventa, son empresas serias con reconocido prestigio mundial. Por otra parte, el reducido grupo de distribuidores que se confirman como "mayoristas de Amiga", al menos conocen el mercado y a los usuarios, mejor que el propio fabricante.
Y en ese continuo ir y venir de mensajes entre la filial italiana y los distribuidores españoles, para ver quien consigue más ventajas comerciales, aparece la consola. El Amiga CD32, llamado a ser un producto tan sorprendente y exitoso como lo fue el C64 o el propio Amiga, llega sin soporte promocional, ni técnico, ni títulos suficientes para apoyarlo. Es difícil tener un buen producto, toda una línea como es el Amiga, y hacerlo tan mal.
Queremos hacer crítica constructiva. Sea quien sea el que se ocupe de los abandonados usuarios de Commodore, le pedimos desde estas líneas que se preocupe de las necesidades de esos usuarios, que realmente funcione el soporte técnico y postventa. Es muy importante para todos, que el usuario profesional vuelva a confiar en una máquina como el Amiga. |