24 horas disponible —¿o no?

Hace unos días puse el siguiente comentario en Facebook. Naturalmente no solo va dirigido a la gente de por allí, sino también a los que a menudo me recriminan mas atenciones (por mensajería instantánea, email, foros, y demás lugares que suelo frecuentar) cuando yo estoy derrengado de otros favores anteriores.

Vamos a ver, todos los que se sientan ofendidos porque no aparezco a todas horas y en todos los lugares, y no hablo con ellos tan de corrido, «un poquito de por favor» 🙂 , paciencia para todos, no molestáis, pero comprender que soy solo una persona, por muy buenas intenciones que tenga, no puedo dividirme y ayudar a todos al mismo tiempo. A veces venís en tropel y yo hago lo que puedo, no margino a nadie. Pero tenéis que comprender que a veces necesite un poco de tiempo para reajustar también mi vida. Y creedme es mas fácil ayudaros en lo que puedo y entiendo que arreglar problemas o carencias propias. Solo pensad un poco, si yo puedo ayudaros a vosotros con alguna cosa, imaginad lo que podríais hacer todos vosotros por ayudar a otras personas como yo lo hago, en vuestros temas y conocimientos. Así que tranquilidad, que estamos en épocas navideñas y todos vais con mucha prisa Joer… Respirad hondo y sobre todo: «dar cera y pulir cera» :mrgreen:

Después, algunas personas pusieron estos comentarios adicionales.

«A ver si empezamos a comprender que Ignacio es un amigo con muchos conocimientos y mucha voluntad de ayudar a los demás y es incapaz de decir NO a nadie pero no es un servicio técnico gratuito.

No es un 24horas, es una persona y tiene una vida propia y también tiene necesidades.

Y ya estoy muy cansada de que solo se acuda a el cuando se necesita algo y no para una charla tranquila o para un —¿Qué tal, Vago? ¿Cómo estas?— y nada mas. Que cada uno repase su conciencia y le de una vuelta en la cabeza a esto.

Y por otro lado deberíamos plantearnos cuanto nos cobrarían en cualquier sitio por los «favores» que le pedimos a Ignacio… Todos estamos mal de pelas pero el también y el tiempo que invierte en ayudarnos es tiempo que no usa en hacer trabajillos remunerados… Así que os pido que empecemos también a colaborar un poquito con el. GRACIAS. (alguien tenia que decirlo).

Perdona Ignacio si te molestan mis declaraciones pero soy tu hermana y me siento en la obligación de decir lo que he dicho, se que tienes amigos maravillosos que te quieren pero que como todos llevamos una vida de locos aquí fuera y a veces necesitamos que nos recuerden algunas cosas. Te quiero hermano.»

y

«Hola, yo también soy una hermana y también quiero darle las gracias a Ignacio por el tiempo que nos dedica a diario, con toda su paciencia y sin cobrar, a todos los rollos que a él ni le van ni le vienen… Pese a lo cual ¡no nos manda a la porra! A lo mejor tienes que empezar a mandarnos a paseo a todos para que empecemos a valorar lo que haces. He dicho.»