Ciertas noticias

Anonadado me dejan ciertas noticias o titulares de noticias cuando los leo. No digamos ya cuando profundizo, especulo o fantaseo. Y ya sabéis que eso de la fantasía a veces es limitada para un solo ser, pues muchas veces la imaginación no puede prever toda la magnitud de consecuencias y acontecimientos definitivas de algo.

El fenómeno «red social» debería servir como intento de comunicarse. Pero en la actual tesitura, la gente da como válidos la cantidad, es decir: un número de grupo. Que tienes tantas visitas, eres famoso. Que tienes tantos «me gusta», es que es interesante. ¿Y cuándo no? es que eres aburrido o no interesas.

El problema es cuando se divisan las malas prácticas. ¿Cómo conseguir mas importancia aunque no lo sea? Generalmente repitiendo el patrón hasta la nausea. Hasta que queda bien impreso en las mentes de las personas. Y ya por repetición o gracieta se recuerda algo.

¿Recordáis cuando nos vendían las almohadas cervicales?
¿Cuántos millones de almohadas habrán vendido?
¿Pero cuántas millones de veces habrán puesto dicho anuncio para hacer ésto?
Debía ser muy barata la tarifa de anuncios de aquella época.

Ahora todo es mas «divertido». Si no tienes suficiente personal al que convencer al principio, compre un pack de «me gusta» zombies. Perfiles falsos de personas inexistentes. Dirigidos, vía remoto, en tropel para que parezca que tu causa, idea o producto sea interesante. Y una vez dadas las voces necesarias la gente crea que es interesante por el «número total». Hasta que se descubra el pastel, pero ya no importará. Pues lo que importaba era el comienzo, iniciar la onda para que los armónicos y sucesivos sigan el curso deseado.

Cuando se montan las cosas sobre una mentira acaba siendo una gran desfachatez colectiva. Y así se aprovechan de las masas que van en tropel sin pensar mucho. Fáciles de dirigir cuanto mas torpes son, con el fin en común: Control.

El control, ese gran experimento colectivo

Otro de los asuntos que me dejan helado, es cuando intentan imponernos nuevas formas de control.

Y las últimas que he encontrado por ahí, de rebote:

Y la última moda del momento. Ahora resulta que necesitamos «cuantificadores de pulsera», el mundo se ha vuelto loco con los relojitos inteligentes. Que se pueden interconectar con el móvil o el tablet, para hacer determinadas tareas. Unos para hacer deporte, otros para controlar la salud, otros para tener determinadas aplicaciones, entre muchísimos mas que aun están en desarrollo o anunciados.

Si aun no puedes «chipear» a la gente, porque sería una manera desmesurada de control totalitario, vamos a hacerlo soterradamente. Primero convenciendo a todos de que necesitan un teléfono móvil, con el que podrán hacer maravillas, no solo hablar (que es lo menos importante actualmente): podrán jugar, navegar, escuchar música, sentirse «sociables», hacerse fotos, y mucho mas.

Pero los teléfonos se pierden con mucha facilidad, o se rompen, o la gente los cambia constantemente por otro último modelo.

El tema de perderse, robarse, sustraerse… es importante. Pero… ¿y si lo hacemos que esté adosado a la muñeca del incauto? Es mas difícil perder un reloj que un teléfono. Tiene correa, ahora les vendemos el nuevo juguete inteligente a los tontos que quieren tener uno, porque «es lo mas», y con ello hemos conseguido el paso intermedio necesario para poder chipear a la sociedad.

  1. Dispositivos portátiles que puedan hacer seguimiento de las personas mientras los usan, sus intereses, sus apetencias, sus gustos, sus opiniones.

Además hace poco varios países han empezado a requerir que tus dispositivos estén con la batería cargada, aludiendo a «problemas de seguridad nacional». Es decir que si tu dispositivo no se puede encender, podría estar guardando una bomba en ellos, que ya se les ha ocurrido a ellos esa posibilidad. Por lo que ahora además de tener dispositivos, eres mas esclavo de mantenerlos vivos. El control para que aparezcas visible en la red se hace mas latente.

Otra forma de decirlo: «si no estás en línea, te repudiamos, no podrás viajar, y no serás bienvenido a la sociedad.»

  1. Relojes inteligentes, que estén adosados a la muñeca, mas difíciles de perder. Les podemos vender a sus clientes que pueden ser una forma de controlar su salud, su forma de saber cuanto hacen cada cosa, o incluso que pueden ser beneficiosos para niños y para ancianos. Por no hablar de controlar de «otra forma» a la población reclusa (no solo de cárceles, sino de de la cárcel que ya tenemos montada en la sociedad).

Ahora vamos un paso mas allá. Y fíjense en la jugada maestra. Ahora que algunos países están intentando quitar los derechos del aborto, la polémica actual de: «con mi cuerpo hago lo que quiero, y ni la iglesia ni el estado puede decidir por mi» o el control de natalidad que otros países han tenido durante años: prohibiendo tener mas de un hijo (consecuencia, la población ahora es mas vieja), ahora han quitado o se plantean derogar dicha ley). Donde incluso estaba desprestigiado tener niñas en lugar de niños (consecuencia, abandono de seres humanos de determinado genero, cuando no genocidio de genero). Y donde el nivel de natalidad es alarmante a la vez que problemático por las enfermedades de transmisión sexual (otra forma de matarlos de diferentes formas a la vez que les vendemos medicamentos, mas negocio aun).

  1. Metámoles un chip con el que crean que «puedan controlar eso», y sea beneficioso para esas personas.

¿Ein? ¿Alguien capta la ironía del asunto? 😯

Un chip que promete control de natalidad. vía remoto, que puede activar y desactivar determinadas cosas de una persona…

  •  ¿Quién me dice a mi…
    • que ese chip no hace otras cosas por detrás?
    • o que no hay otro tipo de control?
    • que va controlar eso?
  • ¿Y qué uso se le va a dar finalmente?

No solo de «controlar tu cuerpo», que no va a impedir los atropellos a esos seres que se lo implanten, sino que va a permitir cosas mucho peores:

  • Desconectarlos sistemáticamente cuando se quiera.
  • Conectarlos para que aparezcan en según que estadísticas cuando se les necesite.
  • Enviar señales selectivas que produzcan determinadas ideas: —anda se me ha ocurrido a mi tal cosa… (¿no habrá sido el chip?)
  • Numerar a las personas (y nos quejábamos de los campos de concentración de determinadas guerras).
  • Incluso matarlos misteriosamente según unos parámetros «cuantitativos». (que parezca un accidente… hubo un fallo de seguridad, no lo sabíamos que se podía hacer…).
  • Y además si no te chipeas, serás un paria, un bicho raro. Te excluiremos de la sociedad y no podrás hacer determinadas cosas… (como tantos otros han sido excluidos ya cuando no pertenecen al grupo general, por tener ideas y pensar).

Y estoy imaginando por lo bajo. Que habrá cosas peores. Ya se les habrá ocurrido a los artífices del plan maestro (durante años, tienen tiempo para ello, en la sombra como están) de dirigir al mundo y controlarlo. Pues al fin y al cabo, solo somos ratones de laboratorio en un laberinto para saber que reacciones tenemos en determinados estímulos, solo que a nivel global.

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