El llamado “gurú” también hace preguntas

Mucha gente me considera un “gurú”, “crack”, “freak” o “friki” de la informática. Según esas personas: “lo se todo”, y no deja de ser algo erróneo en su afirmación. Yo mismo veo mis limitaciones constantes ante asuntos que me interesan o los que a veces necesito en algún momento.

¿Cómo he llegado a ser un “gurú”?

La respuesta es fácil.

Un día, después de muchos devenires por la vida de los ordenadores, se te presenta un amigo que te pregunta algo inocentemente. Tu, en tu nivel mas básico de existencia, le respondes con la experiencia que has tenido y lo que sabes en ese momento (que puede estar incompleto). Aun así, la respuesta le satisface. Esa persona vuelve a ti, porque es evidente “que sabes mucho”. A menudo sueles contestar con cosas que te hayan ocurrido referente a las cuestiones que te van preguntando, pues muchas de ellas posiblemente ya te hayan surgido a ti con anterioridad.

Así es como poco a poco, a medida que vas contestando mas y mas respuestas, le satisfacen o son útiles. La etiqueta de “gurú” es el reconocimiento de tu “sabiduría” en determinados temas. En su futuro tendrás la seguridad de que esa persona acudirá por la ayuda que le brindas. Además es muy posible que ante las dudas que otros en su entorno, éstas te las haga llegar a tí. Así es como se va extendiendo el rumor de que “tal persona lo sabe todo”.

Muchas personas somos curiosas en cualquier tema. No es que seamos los «gurús” de todo, simplemente es que al interesarte algo un poco mas, le pones mas atención. El conocimiento entra en ti precisamente por dedicarle un poco mas de tiempo y ganas de aprender qué y cómo funciona eso. Si eres muy curioso, no solo querrás las respuestas fáciles, sino todo el proceso desde sus cimientos de algo en concreto. En según que ocasiones saber mas es sinónimo de poder enfrentarse mejor a diferentes escenarios.

Así es como llega a ser uno un “gurú” o cualquier otro palabro con el que te consideren “que sabes mucho”, mas que las personas que ellos consideran como gente de andar por casa.

Preguntando se va a Roma

Uno de los problemas con los que nos enfrentamos los considerados “gurú” es a la hora de preguntar.

¿Y para qué necesitaría preguntar un guru? –se preguntará el lector asombrado— ¡Si lo sabe todo!

Nada mas lejos de la realidad. Los considerados “gurú” también nos hacemos preguntas constantemente. Precisamente llegamos a ser considerados así por nuestra extrema curiosidad. A veces una persona no llega a todas partes como le gustaría. Uno no es omnipotente como muchos creen. El llamado “gurú” que habla aquí aun no se ha convertido en “deidad”. :mrgreen:

Por sorprendente que os parezca, la curiosidad de un “gurú” es infinita. Se puede interesar por muchas cosas, pero muchas veces esas cuestiones no le van la vida en ello. A veces no encuentra la forma de aprender sobre ese conocimiento porque no está a su alcance. Suele dejarlo en un baúl de “cosas por hacer o aprender”, donde va depositando casi todo lo que se le resiste o no encuentra explicación. Por mucha curiosidad que uno tenga, hay que realizar mas cosas a lo largo de su viaje por el mundo. Hay otras prioridades que atender.

El considerado “gurú” sabe perfectamente que no importa el tiempo que tarde en conocer algo, pues muchas veces la paciencia es un arte y las prisas no conducen a todos los sitios. Se tomará el tiempo necesario para que esos conocimientos, según va pasando por el paisaje, vayan viniendo cuando tengan que venir. Y mientras realizará muchas otras tareas con los que ya tiene integrados.

El llamado “gurú” siempre tiene mucho que hacer. Esta todo el día aprendiendo de todo, usando lo que aprende, y respondiendo cuestiones a quien le pregunta. Esta última tarea a menudo suele consumirles mucho mas tiempo que las otras, ya que a menudo no solo responde con lo  que sabe, sino que si es preciso, busca mas información adicional con la que ayudar mejor.

Pero el llamado “guru” a veces emplea mas sistemas que buscar por si mismo muchos conocimientos. A veces intenta aprender como una persona “de andar por casa”. También emplea el sistema de preguntar, generalmente en su radio de acción sobre cualquier cuestión, sea algo que le han preguntado antes o que las que tiene en su citado baúl.

Cuando uno ya tiene ese estigma de “gurú”, y sobretodo cuando muchas veces ha optado por buscar el conocimiento de otra forma que preguntando, mucha otras personas se sorprenden que en alguna ocasión suelte alguna interrogante. A veces pueden ser cosas muy obvias para el preguntado pero no para el interrogador. Esto resulta dificil de entender a algunos. Es ahí cuando empieza su cruzada.

Envidias, rencores y violencia verbal

Los llamados “gurú” estamos expuestos a muchas personas que quiere la fama y el reconocimiento con prisas. En su existencia no puede haber alguien que sepa mas que ellos y que encima use su saber de esa forma. Les surja la envidia. La mayor parte de estos seres tienen un alto grado de posesividad. Lo quieren todo para ellos y lo mas rápido posible. No les importa realmente ese conocimiento pero si quieren los laureles. Una necesidad irracional de ser el centro de atención y tener admiradores o fans. Cualquiera que no tenga sus valores no merecen estar en el mismo lugar que ellos aspiran.

Estas personas que desean ser reconocidos, suelen intentar juntarse con el llamado “gurú” e intentan estar al mismo nivel. Hacerse su amigo, recolectar toda la información posible para después volversela en su contra y así conseguir su objetivo principal: quitarle el título y ponerse ellos la corona.

Por lo general casi todos los seres, sean de unos y otros, solemos reunimos en ciertos conjuntos, mas o menos de los mismos valores e intereses. A veces esos conjuntos que tiene cierta visibilidad son como el clavo que sobresale, recibe muchos mas martillazos que los otros.

Los de abajo, miran a ese conjunto y a ciertas personalidades mas visibles de los llamados “gurú” con desprecio. Cree que su “etiqueta” es una fachada y que ese reconocimiento no se lo merecen. Consideran que si un gurú tiene que hacer preguntas es que realmente “no conoce todo”. Al contrario que ellos que creen estar en posesión de la verdad absoluta.

A menudo estas personas se reúnen en sus guaridas para urdir planes con los que derrocar a los que consideran falsos “guías”. Inventan artimañas y falacias para dejarles en evidencia. Saltan a la mínima que tienen ocasión. Insultan a sus allegados. Meten cizaña entre unos y otros con “dimes y diretes” absurdos. Lo emponzoñan todo lo suficiente como para que la trama de la desconfianza y semilla de la discordia estalle en cualquier momento.

Estos seres oscuros tienen el problema cuando los llamados “gurús” se apartan un poco de la tontería de algunos. No caen en su juego, porque es aburridisimo y saben que no conduce a nada, salvo a lastimar personas. Pero esa pasividad que demuestran ante esa situación, es lo que aun les enfurece y cabrea mas aun en sus asuntos mezquinos.

No conseguir el objetivo de destronar aquel en el que han puesto en su punto de mira y usurpar su trono para hacerse con el poder, irrita hasta límites insospechados las neuronas de su cabeza. Llegan al punto de ponerse ellos mismos en evidencia por las mentiras que van vomitando, cada vez con mayor frecuencia y evidente torpeza.

La soledad del llamado “gurú”

A menudo hay determinadas personas que se apartan de la sociedad para estar tranquilos. No lo hacen por sentirse solos e incomprendidos. Lo hacen para tener paz y poder seguir con su tareas.

De vez en cuando se acerca a la sociedad a por víveres, a preguntar alguna cosa y a buscar unas cuantas mas por sus medios. Pero en cuanto ven que “todo sigue igual”, les apena por como se comportan, aunque saben que intentar arreglar «eso» es perder el tiempo y que no pueden hacer nada. Intentarlo siguiera es sinónimo de desgaste absurdo. Simplemente se vuelven a un lugar donde realizar su tarea sin interrupciones.

Al final muchos de esos llamados “gurús” pasan ampliamente, filtran las chorradas de los perros ladradores. Y prefieren dedicarse a sus labores, siempre que sean las que les apasionan.

No dejéis que esas malas personas os atormenten con sus desviaciones. Haced lo que os apasiona y gusta con todas las fuerzas que queráis y para los que os importan. Crear sinfonías que apaciguen los cuchicheos absurdos. El tiempo pondrá en su sitio a cada uno.

1 comentario

  1. Tanto como saberlo todo, tengo claro que no es cierto. 

    Pero tienes que tener en cuenta que por tu forma de ser tienes los recursos para poder hacerlo.

    No es mas gurú el que mas sabe sino el que mas recursos tiene y así puede dara una respuesta. Y tu, por suerte o por desgracia para unos y para otros tienes esos recursos. Por eso la gente te pregunta. 

    Placas, micros, un millón de cosas que se me pueden pasar por la cabeza y sobre todo y por encima de todo temas relacionados con "abandon" frikadas, en eso estas completamente al dia. Si quieres un portatil o un movil y me preguntan, pe puedo dar mi opinion, lo qu eme gusta o lo que no. Si te lo preguntan a ti, sacas un infome  a dos espacios,con los 10 mejores dentro de las caracteristicas que tu quieres, de la mayor parte de los moviles del mercado. Ese eres tu y por eso la gente te pregunta. 

    Se fia mas tus busquedas que de cualquier otro medio.

    Fleming

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