Hibernando

Estoy como aletargado. Llevo un tiempo en el que no hago nada de provecho. No trabajo ni para mi, ni para otros. Es como si no importase. Como si no sintiese. Paralizado frente al mundo que me rodea, esperando algo sin saber el qué.

Pasan los días, uno tras otro, y son todos iguales. El mundo se mueve hacía un lugar cada vez peor. Las personas conocidas no parece importarles, porque están tan atareadas en sus trabajos, quehaceres y engaños de su vida libre rodeados de esclavitud.

Recuerdo como hace años hacia mis cosillas. No importaba lo que tardase, porque las hacía por gusto, para mi, porque me apetecía. Ahora no se muy bien por que lo que me apetecía el año 2000 ha dejado de tener un poco de sentido. Creí que recopilando todo lo que sabía y tenía de una máquina que me gustaba sería beneficioso a nivel intelectual, para otros que se sintiesen igual de abandonados por la misma pasión que sentían usando ese ordenador. Pensé que así resultaría útil, aunque no supiera hacer nada de provecho. Solo recolectar, poner a disposición y sentirme orgulloso de poder dar saber al pueblo.

Después, a medida que el pueblo me iba mostrando su cara, me iba apeteciendo menos enseñar para que todo el mundo progrese en conjunto. Sigo pensando que es una idea maravillosa, evolucionar a algo mejor. Pero el concepto se desvirtúa cuando quien me rodea no siente el mismo empuje.

Así es como he pasado de una vida tranquila ayudando a la gente, a una contemplativa sin ayudar a nadie. Y parece que nada importa. ¿Habré perdido la pasión?

2 comentarios

  1. Vago,

    Yo creo que si tú pierdes la pasión por las cosas, es que ya no existe para nadie. No conozco a nadie tan feliz con lo poco que creo que tienes. Es la visión de alguien que te quiere, te conoce, pero pertenece al mundo de los «normales».
    Te envidio por cómo vives, por cómo sientes y por todo lo que das a los demás. Quiero salir de la rueda en la que esoty metida, aprender a vivir como tú, con lo justo y necesario, como un ermitaño de este siglo… Sin embargo, es difícil, complicado, porque también hay parcelas de sta vida normal que vivo, que me gustan y que quiero conservar.
    Sé que me aceptas, que nos aceptas como somos. Y nos perdonas. Y nos quieres, sin tocarnos, ni apenas vernos.

    Un beso loco, porque tú sí que estás loco!!

  2. Todo en esta vida no se puede tener.

    No puedes pretender ser ermitaña y querer lo que las personas normales. Pero si hay algo que uno aprende a medida que pasa el tiempo. Las cosas dejan de ser necesarias. Solo que hay determinadas personas que se dan cuenta mas tarde de ello o mas bien cuando les pasa de cerca.

    Hoy puedes querer «ser normal» y quizás mañana (dentro de unos años) a lo mejor necesitas ser «raro». El mundo da muchas vueltas.

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