Historias de un pintor web (3ª parte)

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En esa época otro amigo (el que me había proporcionado el tutorial en html) estuvo trabajando también como «programador web en ASP» y al mismo tiempo en otras cosas relacionadas. Se acordó de mi para hacer un par de colaboraciones conjuntas.

Yo para intentar colaborar le ofrecí mis clientes propios. Eran pocos pero de ese modo el actuaría de comercial (el que trata con el cliente) y yo podía centrarme en el diseño. También hacía algo de programación él. Mas o menos siempre nos hemos compenetrado juntos. Para poder diseñar en condiciones con mas personas esto es esencial. Si no hay comunicación, difícilmente funcionará un proyecto.

Hice algunas cosas que me parecieron interesantes (experimentos) y otras que noté que eran verdadera basura. Estaba acostumbrado a un trabajo en el que se empleaban plantillas y cambiaban cosas puntuales. Me lo daban «todo prácticamente digerido» (como decía a menudo el anterior jefe que tenía, leer la parte 2). Y pasé a uno en el que había «un poco mas de creatividad». Tenía que buscarme un poco mas la vida. Aprovechar muchos trucos que conocía. Jugar un poco mas con las opciones. En cierto sentido diseñar un poco mas.

Hicimos algunos proyectos juntos. Unos buenos otros no tanto. Pero notaba también que no se apreciaba mucho esas cosas que me gustaban a mi (bueno él si las apreciaba, pero sabía perfectamente que el cliente no iba ni a notarlo), Yo siempre pensaba en diseños que se vieran bien bajo todas las resoluciones y condiciones. Pero en esta empresa solo había velocidad de trabajos, gráficos «rígidos» y diseños con colores bastante estridentes: un verde fosforito en una zona, en otra un naranja fuerte y horrible, en otras rojo junto a un azul. Vamos menuda ensalada de colores hice. Para la lectura en pantalla lo mejor son colores suaves. Pero éstos parecían mas bien letreros de Las Vegas que tenías que empotrar en los ojos del visitante, para que viera lo que ofrecían las empresas.

Mientras trabajaba en diseños web. Siempre me ha gustado seguir ayudando a las personas. A veces me consultaba una amiga mía –a la que llamaremos Mady– para diferentes diseños relacionados con una página de un antiguo trabajo. Esto siempre me ha servido para entrenamiento personal. Así que por una parte ayudaba encantado y por otra me permitía hacer tareas con los que aprovechar esos conocimientos en el futuro. Así que a veces mientras trabajaba para Benito, también lo hacia desinteresádamente para Mady: haciendo algunas animaciones Flash de entrada, optimizando web y gráficos, opinando sobre algo, ayudando en diseño, corrigiendo algún problema o error que le había surgido con el código.

Por ese tiempo, también me tocó hacer diseños conjuntos con otro amigo que conocí hace tiempo en la radioafición. A éste lo llamaremos Yankee, que era el apodo que usaba. Con él hice unos cuatro proyectos de páginas web. Ninguna de ellas está ya en línea con aquel diseño (al menos que yo sepa). La primera le sirvió mas o menos para que viera como se manejaba uno con el editor web. Como hacía páginas y le gustaba mucho las cosas visuales con el Flash. Yo le enseñé algunas cosas, pero el Flash es algo que no me ha gustado mucho utilizar nunca, pero a la gente les «mola» eso de los gráficos inútiles que no sirven muchas veces para nada. Después hicimos un par de diseños cortos para otras empresa y mas tarde me presentó a un familiar suyo (por teléfono, nunca le he visto en persona), que quería hacer una especie de «portal web» para un negocio que tenía entre manos. El diseño lo hicimos juntos. Pero mas adelante se desentendió del tema y me lo dejó a mi por entero. Supongo que él ya sabía las duras exigencias y estupideces que tenia la persona y decidió desembarazarse sin avisarme.

Lo cierto es que las actualizaciones son la parte mas repetitiva y mas fácil de todo. Solo es añadir un par de contenidos. El problema es que la gente no piensa que contenidos, simplemente dice:

«Hay que añadir una pagina mas.»

Entonces es cuando le tienes que preguntar:

«¿Qué texto y gráficos tiene que llevar?
¿Dónde va cada cosa?»

Ahí se empieza a ralentizar todo el proceso, ya tienen que pensar el texto y elegir las fotos que quieren añadir. Muchas veces he dicho a los clientes:

«Yo no estoy en tu cabeza para saberlo, me tienes que decir esas cosas, sino no sé que quieres.»

El caso es que en una de estas actualizaciones, vi que el tío se estaba pasando de la raya, que pedía muchas cosas y encima se quejaba del precio. Quejarse de una actualización de 35 EUR, es pasarse un poco por todo el trato, servicio, atención y paciencia que siempre doy a las personas, Y encima diciéndole la verdad siempre. Dando consejos cuando no saben muy bien lo que piden. Yo siempre he hecho el trabajo a tiempo y lo instalaba enseguida. Pero siempre se me retrasaba «misteriosamente» con los pagos.

Total, que ya estaba tan harto de trabajar para recibir siempre malas caras, quejas y retrasos con ese cliente, que empecé a decirle que si quería que hiciera las actualizaciones tenía que pagar por adelantado. Le presentaba presupuestos con todo detallado. Tardaba muchas veces mas en hacer un presupuesto y pensar cuanto iba a tardar que en hacer el trabajo. Es un verdadero rollo, os lo puedo asegurar. Pero algunas personas se comportan de otro modo si ven que tienen papeles que digan como van a ir las cosas, con tiempos establecidos y todo al detalle. En una de estas quejas que pago a regañadientes, ya harto de no recibir respuesta rápida, se me cruzaron los cables y decidí dejar de trabajar para ese cliente. Le dije que le devolvía el dinero y que se buscase la vida. A veces por mucha paciencia que uno tenga, las gotas colman el vaso.

Mas tarde me enteré que había cambiado su sitio web por otro. Curioseando el código fuente vi el nombre de la empresa. Me di un paseo por las tarifas web del estudio, mucho mas altas de precio que las que yo le ofrecía, incluso en las actualizaciones. ¡Hay que fastidiarse! Y encima éstos le hacían publicidad en el código fuente sin que se enterase.

Algunos clientes, para pedir siempre les corre prisa, pero para pagar siempre ponen escusas. Es un verdadero rollo tener que esperar o ir detrás del cliente. Cuando ya lo tienen todo hecho e instalado ni una queja. Pero después eres tú el que no cobras a tiempo. Y esas cosas me han molestado siempre y me las han hecho continuamente. Nadie piensa que un trabajo de esta clase sirve para vivir. Pero en mi caso, con lo que he ganado no he podido ni pagar algunos caprichos baratos.

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