La gran revolución informática

TITULO ALTERNATIVO: «De cómo pensar en un sistema operativo que aun no he usado…» :mrgreen:

Cloud Computing, Programas portables, aplicaciones en línea, sistemas operativos que arrancan pronto, optimizaciones a 64 bits (¡ya era hora!), tiendas de aplicaciones y contenidos que son «rentables», descargas de contenidos para consolas, tanto de pago como gratuita o por puntos/créditos.

Hay muchas cosas en el aire sobre estos temas, y estos días me ha dado por imaginar, como siempre cosas utópicas y que seguramente no llegaran a buen fin nunca, pero quien sabe si estará en el aire, y alguien o algunos les habrá dado por la misma solución y lleguen a la misma conclusión, o ya exista. 😉

Hace tiempo que los sistemas operativos dejaron de ser eso, una base sobre la que poner los programas que uno quiere o necesita. Con unas herramientas básicas, que también pueden ser sustituidas si uno quiere, y lo más compacto posible, que tenga los controladores optimizados que permitan la comunicación directa con los periféricos que conectamos y puedan ser utilizados por los programas que tenemos.

Ahora los sistemas operativos son un compendio de programas, que además te imponen en su mayor parte. Además no se pueden separar porque están íntegrados al sistema. Con cada actualización hace que ocupen mas y mas y se vuelvan mas y mas lentos. Al final requiré que cada x tiempo tengas que comprar una máquina mas potente para mover tus aplicaciones. O bien que tengas que buscar alternativas que cohabiten en ese sistema, dejando de utilizar las que vienen de base y que no puedes quitar, en pos de las nuevas que son mas útiles para ti.

Esto me pasa con Windows, con Mac, con Linux, y hasta me pasó en su día con el Amiga (aunque en el Amiga en su mayor parte se podían quitar o prescindir por otras alternativas, según uno quisiera, siempre con alguna limitación, como en todo).

Lo cierto es que cada vez oigo a mas gente que tienen llaves de memoria con programas portables, a veces «no tan portable» (¿dónde se ha visto que un Offce sea portable?, y lo cierto es que existe, pero tarda mucho en ponerse en funcionamiento). Estas llaves de memoria se pueden conectar a cualquier ordenador con Windows (la pega principal) y hacer las tareas que a veces puedes hacer perfectamente en ese ordenador, pero de una forma mas autónoma, sin dejar rastro y sin entorpecer el funcionamiento normal del ordenador donde lo haces.

Lo de dejar rastro ya no estoy tan seguro. No olvidemos que Windows utiliza una cosa llamada Registro, que tiene un montón de variables, una base de datos con todo lo que hay (sistema operativo, bibliotecas, y programas para que funcione), y siempre se queda algo ahí metido, sea instalado en el ordenador, o ejecutado desde una llave de memoria.

También hace tiempo que llevo oyendo lo del «Cloud computing», este término tan «guay» no es mas que utilizar aplicaciones que no estén en realidad en tu ordenador. Ya las hemos usado habitualmente solo que convertidas en su mayoría en pequeñas aplicaciones y orientadas a lo mismo siempre: Internet, como un buscador, tener un correo electrónico en una conocida empresa (Hotmail, Google, Yahoo!, u otros), Mensajería instantánea vía web, comprar en una tienda algo que te envíen a casa utilizando entre medias tu banco para hacer el pago, conectarte a tu banco para administrar tu dinero, recargar un móvil, descargar un fichero o poner una fotos o vídeo en Internet.

El «Cloud Computing» lo que pretende ahora es integrar todo, todo el software dentro de Internet, de tal forma que en realidad no tengamos nada en el ordenador, solo lo básico, una conexión a Internet y un navegador, (incluso a lo mejor en un futuro no es un navegador, sino un pequeño visor a modo de ventana que contenga la aplicación a la que se conecta, una especie de terminal con apariencia de aplicación lo más limitado posible para que no puedas «cambiar nada»). Los programas de última moda en Cloud Computing son tener una suite ofimática (conjunto de aplicaciones para la oficina), Google empezó haciendo esto con su Google Docs, Adobe quiere tener su Photoshop en Internet para retocar imágenes, de hecho creo que ya hay una versión en línea de prueba, Los de Microsoft están ultimando su Office en línea también.

¿Con qué fin todos quieren hacer esto? Simple, para poder cobran mientras lo usas. De momento puede ser gratis, o será gratis determinados servicios (ya saben si hay competencia, siempre habrá uno gratuito o con mayores posibilidades gratis. Y si la empresa pierde cuota, si culo veo culo quiero…). Te cobraran extras adicionales si los quieres usar, y por supuesto y muy probablemente el soporte técnico, que de momento, mientras los crean y corrigen, es muy probable que sea gratuito para uso general, y de pago con soluciones rápidas para uso profesional.

No olvidemos lo mas importante: Al ser aplicaciones en línea, quien quiera usarlas, tendrá que pasar por el aro siempre (con sus formatos propietarios no compatibles entre si, otros que si lo serán, etc). y no habrá «piratería», la verdadera panacea de todo el asunto, piratería 0%, control total (los desarrolladores verán lo que haces, lo que pulsas, e incluso podrían monitorizar lo que realizas con ello), servicio técnico de pago. En cualquier momento pueden cortarte el acceso o limitartelo si ven que no les gusta algo. Y encima a lo mejor te ponen «anuncios a la carta» como ocurre por ejemplo en los correos electrónicos de Google, Hotmail y Yahoo! Mail.

Esto, y perdonen que les diga, tiene sus ventajas y sus desventajas. Sí, uno puede usar en cualquier parte las aplicaciones, no dependiendo ni del sistema operativo, en su mayoría. Pero el control y los añadidos de pago son los que al final harán que no sea tan divertido. Y por lo pronto para hacer muchas cosas seguramente requerirás una conexión rápida. Por mucho que una aplicación sea usada en Internet, siempre necesitas «ciertos temporales» y las transferencias tal y como tenemos las conexiones aquí en este país (España) no son muy buenas (sobretodo subir contenidos de tu casa a Internet), ni baratas precisamente.

¿Quién me asegura a mi que lo que estoy realizando con un procesador de textos en línea no pueda ser leído por otra persona, plagiado y te lo encuentres en una revista que cobra por sus contenidos, o en un libro que compra la gente?
¿Quién me asegura a mi que la imagen que estoy editando no acabe impresa en una taza que venden en unos grandes almacenes, con «jeto» sonriente?

Seguramente ya se están haciendo normativas y largos contratos de licencia que serán totalmente enrevesados y nadie sabrá a lo que está expuesto con ellos. Pero la gente alegremente lo usará porque creerá que es lo mas «in» del momento. Y lo hará porque vienen apoyadas por esas grandes compañías que lo saben todo, que ganan millones a consta nuestra, y que en su mayoría no parecen ser tan buenas, pero como la marea humana, la masa borreguil, está muy ocupada en otros asuntos (entontecidos por la vida diaria rutinaria que tienen, con pequeños lapsos de tiempo para divertirse y olvidar esa vida), no se darán cuenta de ello.

A lo que iba 🙂 que me distraigo…

Estos días estaba pensando en lo que debería ser un sistema operativo. Uno de verdad, uno que tienes instalado en el ordenador y que usas, evitando el «Cloud Computing». Uno en el que poner tus aplicaciones, las que de verdad te gustan y no tener que depender de la base o de otros programas impuestos en la base.

Ese sistema operativo debería tener lo básico, que fuera un nexo entre la maquina y los programas, que no estuviese limitado por una apariencia (los actuales sistemas operativos tienen la limitación impuesta de tener todos esa misma apariencia, y es así por una simple razón de ser: la usabilidad. Si tienes determinados botones de acciones normales: abrir, cerrar, moverse arriba abajo derecha izquierda por el contenido de una ventana, hacerla grande para que ocupe todo el espacio, hacerla pequeña para que ocupe lo mínimo, ocultarla. Podrás en todo momento realizar las operaciones básicas sin tener que cambiar los cánones de dónde esta cada botón, porque cada programador se inventaría el interface y sería un caos de pautas diferentes). Por no estar limitado me refiero a que tuviera una forma de poder cambiar esa apariencia, con «set de iconos», editables incluso por el usuario para hacer su personalización, o bien descargables de una comunidad de usuarios o del propio fabricante del sistema operativo para cambiar fácilmente esta apariencia. (Una especie de «Magic User Interface» (MUI) como tenemos en Amiga vamos, pero mas sencillo y a la vez mas práctico).

Debería tener lo básico, pero ¿hoy en día que es lo básico? ¿cómo discernir entre una cosa básica y una cosa que pueden hacer varios fabricante? Por ejemplo:

  • Un reproductor de vídeo, no debería venir integrado en el sistema operativo.
  • Un navegador tampoco debería venir.
  • Incluso una conexión de Internet tampoco debería venir (pila de protocolos TCP/IP de conexión a Internet).

Sin embargo, estas cosas están hoy en día tan integradas en el sistema que para poder poner los programas alternativos, por desgracia necesitamos esa mínima aplicación.

Supongo que una solución viable sería o bien tener una base instalada con posibilidad de cambiarla por otra mejor o según nuestros criterios, de tal forma que al ir avanzando en el progreso evolutivo del ordenador, nosotros fuéramos los que eligiéramos esas aplicaciones y no nos estancaramos en lo que nos imponen.

Otra solución sería, a la hora de instalar el sistema operativo que te diera opción de conectarte con lo mínimo a Internet y descargar la versión o programa que sepamos que nos gusta, y dejarla funcionando en ese ordenador. Es decir, en vez de ponerte un navegador por defecto de la compañía (o quitarte el navegador como pasará con una versión de Windows 7 que se venderá en Europa), que te diera opción de elegir los mas conocidos, o los que existen, y tu marcar uno o incluso todos para poder usar el que quieras.

Y lo mismo con la conexión a Internet (los protocolos no, el proveedor que hemos contratado). Sí, lógicamente dependerías al instalar el sistema operativo de la que viene, pero sería para poder elegir la que quieres usar en tu sistema, que no necesariamente sería la del fabricante del sistema operativo.

Los programas deberían ser autónomos y en un solo bloque, esto obliga a que contengan todo lo que necesitan para funcionar, sin depender de bibliotecas adicionales. Y por lo tanto, en definitiva, ocupar mas.

Actualmente casi todos los programas de Windows utilizan a menudo bibliotecas compartidas (las llamamos ficheros de DLL’s esas raras, unos ficheros que no sabemos para que sirven los mortales, pero que permiten al programa realizar una determinada tarea cuando están enlazadas y no tener que programarla el desarrollador cada vez perdiendo tiempo en ese proceso). Dependiendo de las DLL’s, los programas se hacen notablemente mas compactos, al no venir estas incluidas.

La desventaja principal es que a veces, si esa biblioteca no está incluida de base y ha sido creada después del sistema operativo, por cojones te la tienen que incluir en el programa para que funcione éste, o bien decirte en el manual de instrucciones, que requiere tal cosa para funcionar y donde lo puedes conseguir (textos que por lo general nadie se lee si va con prisas, y también sin ellas. Debo de ser de las pocas personas que a menudo curiosea los manuales. :mrgreen: )

Se podría hacer que esas bibliotecas no fueran ni dependientes del sistema operativo, ni de los programas, pero quizás liaría mas las cosas. Es decir, que según los programas que requieran determinadas bibliotecas, estas fueran descargadas en su última versión siempre, desde la web oficial donde se desarrolla la biblioteca, y pudieran usarse transparentemente cuando el programa las requiera. Pero esto tarde o temprano encochinaría el sistema operativo también. y obligaría a utilizar un odioso registro que no es mas que una base de datos que dice:

«Usted tiene tantas bibliotecas, y estos programas usas estas bibliotecas, ¿dónde la puede encontrar? en tal lugar en su ordenador, y cuando ningún programa usase esa biblioteca que te avisase para poder quitarla con seguridad.»

Y una base de datos grande acaba también corrompiéndose, agrandándose, ralentizándose. Sería otro problema que a la larga acabaría con la optimización del sistema. ¿Cómo solucionar ese problema?

Al estar integrado en el programa también tiene sus desventajas, porque dependerá de la versión en concreto que tenga incluida en el programa, y muchos programas similares tendrán su versión, según la que hayan usado en el desarrollo del programa, por lo que al final tendrías varias bibliotecas similares en programas diferentes, y en versiones diferentes, ocupando espacio. No parece que sea una solución lógica. ¿verdad? Es como si yo me compro una enciclopedia normalita, pero quiero otra de mayor capacidad y me compro la enciclopedia Británica. Sí, tengo una mas completa, pero ahora tengo dos y cada una tiene un contenido similar, pero una mas resumida y «optimizada» quizás y otra mas grande y con mas detalles y fotos. ¿No es una solución elegante, verdad?

Sin embargo la de tener un espacio donde organizar todas esas bibliotecas en el mismo lugar seria interesante, para tener siempre la versión mas actual y no tener varias versiones diferentes en cada programa. Y el programa que hiciera una llamada a esa biblioteca en ese lugar en concreto para poder utilizarla. Incluso que el programa te avisase de que tienes que actualizarla o lo hiciera por ti cuando detectase que no es lo suficiente moderna como para hacer funcionar el programa y la actualizase por la nueva.

Pero aquí se plantea una pequeña dilema ¿y la seguridad? en el momento en que incluyamos un núcleo de estas magnitudes, sería muy fácil «colar» un fichero como biblioteca en una maraña de ficheros que no conocemos muy bien para que sirven. De tal forma que incluso suplantase al real e hiciera una cosa maliciosa o para el provecho de otra persona. Robarte datos o utilizar tu máquina de forma remota para un propósito conjunto (con varias máquinas infectadas de la misma forma). ¿A que ya no es tan divertida la solución?

La seguridad de un sistema operativo hoy en día es muy importante, sobre todo cuando estás conectado la mayor parte de el tiempo a eso que conocemos como Internet hoy en día. Por cada persona buena que te encuentras, hay como varios miles de malas con oscuras intenciones.

Los programas sólo deberían tener un fichero. Sí, por dentro podrían tener mas ficheros, una especie de «programas como los que hay en Mac». Cuando te descargas un programa en el Mac, a menudo al montar el fichero descargado, te dice:

«Arrastre este icono a su lugar preferido y ya lo tendrá instalado»

Y eso es todo lo que tiene que hacer el usuario para que ese programa funcione. Lógicamente no todos son así en el Mac, hay algunos que requieren instalación mas grande, y otros que la primera vez que se ejecutan hacen algunas operaciones de configuración. Te preguntan un par de cosas y se «asientan» en tu ordenador. Pero esa sencillez y esa limpieza con la que queda instalado en el ordenador, es muy interesante. (Aunque en el Mac, una vez que conoces un poco mas como funciona, no es tan «limpio» como nos hacen creer, porque hay ficheros de configuración que se quedan por ahí, a veces ocupando espacio en otra parte cuando quitas ese «programa completo». Por eso digo que debería ser como los de Mac, pero mejor. De verdad solo ocupando un fichero, y que no encochine el resto del ordenador, con ubicaciones de configuraciones raras, que no saben muy bien donde acaban quedándose.

Además teniendo los programas así de «compactos» en un sistema no dependiente, ni de configuraciones en otra parte, ni del núcleo en sí, sería beneficioso a la hora de decir, si tengo que reinstalar «por lo que sea», me llevo mis programas configurados, que no dependen del sistema, y los meto en mi nueva configuración. Como si sacásemos un cajón de un armario con el contenido completo y cambiásemos de armario por uno mas espacioso.

Estos ficheros únicos, en realidad no son ficheros únicos. En el Mac por ejemplo, existe la forma de ver el contenido de ese «ficheros único», ves carpetas y componentes que tienen dentro, (y a veces incluso a mi me ha servido para corregir algún fallo fácilmente de algo que no cargaba bien). Por lo que también debería ser así de interesante esa opción para incluir (a los que tienen un poco mas de experiencia con los ordenadores, son un poco mas avanzados) esa opción.

El sistema operativo no debería ocupar mas de 100 ó 150 Mb. Y eso me parece mucho a mi. Sin embargo hoy en día es normal que los sistemas operativos ocupen varios cientos de megas o incluso gigas. Y lo vemos como normal. El sistema operativo del Amiga, la última versión que use, (3.9) ocupa como unos 24 Mb con los extras mas estúpidos de fondos de pantalla que se le podían poner, sin esos extras ocupaba como unos 17 Mb. (Y no estoy hablando de un sistema muy optimizado a lo que yo creo que debería ser, porque el AmigaOS 3.9 también empezó a meter varias utilidades adicionales «impuestas» por defecto). De hecho la partición que tengo en ese Amiga para el sistema operativo es irrisoria, comparada con la partición donde tengo mi Windows actualmente en el PC (unos 80 Gb, de los cuales ya están ocupados con sistema operativo y programas 28 Gb).

Ocupando poco el sistema operativo, haría que todo fuera mucho mas rápido de cargar y de ejecutarse. Menos componentes extras, consumirían menos ordenador y se aprovecharía mejor éste. Los programas también deberían tener un límite máximo de tamaño para que no ralentizasen el resto del ordenador con ellos. Que no tuviera uno que esperar a que éste se cargase y se asentase en memoria, obligándote muchas veces a salir de la habitación para hacer algo rápido, coger un vaso de agua por ejemplo, y volver con la aplicación ya cargadita. ¿Dónde se ha visto que tengamos que esperar a la máquina nosotros? Son las máquinas las que nos tienen que servir a nosotros.

Seguiremos imaginando…

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