La inutilidad de algunas monedas Euro

De todos es sabido que desde que adoptamos el uso de la moneda Euro empezamos a tener problemas para saber a que equivalía desde nuestra moneda propia: la peseta.

Todos empezamos a hacer cálculos mentales o con las «calculadoras euro» (que se empezaron a vender como rosquillas) de cuanto equivalen las cosas.

Empezaron a concienciarnos de los nuevos valores. Por supuesto. ya de paso con la confusión, subieron los precios a proporciones inenarrables. Las cosas que valían poco deberían haber seguido valiendo eso, pero de pronto, como la moneda mas sencilla era una birria asquerosa, para hacerlas mas manejables emplearon la de 1 € que era mas fácil de manipular.

  • 1 € equivale a 166,386 Ptas.

Esa es la cotización en la que se quedó lo que ahora dicen que es «la antigua peseta».

Así que las otras monedas, por ende, equivale a lo siguiente (redondeando).

Moneda

  • 0,01 € (1 céntimo) son 2 Pesetas
  • 0,02 € (2 céntimos) son 3 Pesetas
  • 0,05 € (5 céntimos) son 8 Pesetas
  • 0,10 € (10 céntimos) son 17 Pesetas
  • 0,20 € (20 céntimos) son 33 Pesetas
  • 0,50 € (50 céntimos) son 83 Pesetas
  • 1 € son 166 Pesetas
  • 2 € son 333 Pesetas

Billete

  • 5 € son 832 Pesetas
  • 10 € son 1664 Pesetas
  • 20 € son 3328 Pesetas
  • 50 € son 8320 Pesetas
  • 100 € son 16639 Pesetas
  • 200 € son 33278 Pesetas
  • 500 € son 83195 Pesetas

Claro que lo que antes te valía 100 Pesetas, ahora se tornaba a valerte curiosamente 1 €, porque pagar 0,60 céntimos de € era un poco mas complicado para la gente. Es así por lo que muchos precios se han ido engordando. La gente ha ido pasado por el aro porque agarrar las odiosa moneditas de céntimo, que están casi todas mohosas y son un engorro diminuto, es un asco.

¿Qué hubiera pasado si en lugar de monedas hubieran hecho todo billetes? Quizás los precios no hubieran subido tanto. El problema como siempre viene a ser las equivalencias y el pasotismo de muchas personas. Además de que los precios y monedas en otros países también tendrán sus problemas con las comparaciones de su moneda antigua a la comunitaria.

Yo llegué un poco tarde a los billetes de 100 Ptas, ya casi estaba mas extendidos las monedas de 100 que el billete. Pero ni comparación con lo que es ahora. Incluso la moneda de 1 peseta era mas fácil de manejar que con los céntimos de Euro.

Me supongo que aquellos que utilizasen céntimos de Pesetas les debió de pasar algo similar, cuando no otro tipo de moneda. Aquellos que viajan de un país a otro, seguro que les resultará difícil también adaptarse a la equivalencia y precios, mas cuando son viajes flash de los que se llevan ahora (de pocos días a pocas semanas).

Aun así considero que quizás las noticias que a veces oigo sobre la «desaparición de las monedas de 1 y 2 céntimos» no me caen mal. ¿Qué se puede comprar hoy en día con 1 céntimo de €?

Por ejemplo, cuando yo empecé a enviar cartas postales la tarifa era de 7 pesetas. Recuerdo que años mas tarde tuve que comprar sellos de 1 peseta para poder actualizar mi pliego de sellos (100 sellos) que me compré para no tener que ir cada 2×3 a Correos a franquear mis cartas postales. Y las tarifas fueron subiendo.

Ahora por una carta de hasta 20 gramos te cobran a 0,42 € (unas 70 Ptas). Muchos normalmente empleamos, o bien certificada urgente (6,10 €) o bien certificada (2,84 €), si empezamos a enviar cosas mas importantes.

Yendo un poco mas lejos, en tiendas Chinas para comprar en línea, por ejemplo, chorraditas, lo mas barato que encuentro, sin hacer una búsqueda exhaustiva es a 0,83 € (un adaptador de enchufe EE.UU. a Europeo. Y también alguna bufanda de algodón para mujer a precio similar). En eBay comentan trucos para comprar a 0,01 € pero son un poco mas complicados. Muchas veces solo lo hacen por diversión mas que por otra cosa.

Pero no solo está el hecho de «quitar una moneda o dos» que apenas se usen, sino ajustar los precios para que no haya forma de subirlos forzosamente mas con dicha jugada. Y es que ya se han aprovechado demasiado con eso. Si se hiciera de una forma mas reglamentada, no debería haber problemas. Incluso con cabeza se podrían emplear los metales de las monedas mini-mierda para tener monedas mas manejables que fueran de 0,10 €, 0,20 € y 0,50 €.

Eso sí, los precios que pongan los comercios, aun muy común ver los típicos todo a 0,99 para que parezca que es mas barato de 1 €. Ésto debería suprimirse. Y por supuesto no dejar que suban al alza, sino que sea a la baja el precio.

Yo me supongo que acabarán suprimiendo los céntimos de € con el tiempo, como ha ido pasando en tantas monedas anteriores a la comunitaria. Pero si no lo hicieran, el cambio de moneditas pequeñas a billetes sería mucho mejor.

Pero hay otra pega ultra-moderna que se nos viene encima, y es el hecho de que quieren eliminar la moneda. No me refiero a quitar el Euro, sino a quitar el manejo de éstos y sustituirlos por tarjetas de plástico o «pagos en la nube» (que no se vean).

Las tarjetas actuales es un modo de pagar fácilmente, pero también tienen multitud de problemas. Por ejemplo cuando te las roban o las pierdes. O incluso como tienen una banda magnética y pasas por lugares con imanes (cada vez tenemos más, para tener una falsa sensación de «estar mas protegidos» con la seguridad que se requiere en la actualidad). Estamos rodeados de escáneres, y es que todos somos potenciales «cacos» en vez de ser peatones o viandantes dicharacheros y sonrientes. Por no hablar de toda la tecnología que nos rodea y controla de formas diferentes.

Otra forma de sustitución que quieren emplear es pagar todo con móvil. Ya que dentro del móvil actualmente tienes una ordenador conectado permanentemente a Internet. Y desde ahí tienes acceso a servicios de pagos fácilmente.

Con ello el estado se evitaría muchos problemas, quitando metales y papeles que tienen que renovar cada x tiempo (el desgaste y que hay gente que se pasa el dinero por lugares inimaginables, que no me extraña que después de tocarlo me tenga que lavar concienzudamente las manos). Si lo sustituyen por tarjetas de plástico con bandas magnéticas o por aparatos que estén permanentemente conectados a Internet, es una forma de control absoluto. ¿Qué o quién paga?, ¿cómo lo hace?, ¿cuánta cantidad?, ¿a que hora?, ¿qué tiene o no?. Etc.

Ya ni hablamos de aquellos que no se puedan permitir ni tarjeta o móvil, que quedarían automáticamente excluidos de la sociedad.

1 comentario

  1. Por mi trabajo suelo viajar mucho por Europa y las situaciones son de lo más variopinto. Cuando voy a un país «no euro» tengo que estudiarme unos días antes las equivalencias, más que nada para ver si me timan, que hay casos muy notorios y que hasta te advierten (como los taxis de Praga, por ejemplo) y otros que no sabes muy bien a qué atenerte (como cuando intentas pagar con coronas suecas en un aeropuerto). Y tienes países euro en los que no circulan los centimillos mohosos, como Finlandia (donde las cosas son espectacularmente caras) y sitios donde sí funcionan, pero te armas un lío tremendo (como para pagar un taxi en Atenas, que desde los hoteles te cobran tarifas estándar y entonces los taxistas de dan su tarjeta para que los llames desde la calle, asegurándote que así te descuentan, por ejemplo, 10 pavos por la maleta y esas cosas). Y ya, si tienes que pagar en euros algo que tiene el precio en libras (como los billetes del Gatwick express) a veces no sabes lo que has pagado, snif. Yo, que me puse tan contenta con la moneda única, pensando que me iba a facilitar las cosas, me encuentro con que sigo haciéndome un taco y no me atrevo, encima, a usar la tarjeta por ahí más de lo estrictamente necesario, desde que vengo oyendo a muchos amigos que se las han clonado en tal o cual país (Gran Bretaña y Rusia se llevan la palma). Y para una vez que tuve que pagar un curso en Lisboa por internet, a través de la página del propio curso, en el momento en que le dí al enviar recibí un correo de fishing que, de haber estado en casa y no en el trabajo, me habría entrado hasta la cocina, porque superó el primer firewall.

    En conclusión después de todo este rollo. Estoy de acuerdo contigo en casi todo: en que los céntimos son una guarrería; en que al hilo del euro todo ha subido de precio de formas que son casi de juzgado de guardia… Pero visto lo visto y dado que soy medio lela, en vez de inclinarme por la tarjeta o el pago por móvil, yo propondría la vuelta al trueque. ¿Que necesito un taxi para ir del aeropuerto al hotel? Cambio la carrera por galletas… o por croquetas.

    Sólo por poner un ejemplo.

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