No es una despedida

El amor no se dice, se demuestra:

Se que soy bastante callado, a menudo distante, pero sabes que estoy allí contigo día a día.

Pasamos un montón de ratos agradables, arreglando ordenadores conjuntamente, a veces cosas para los tuyos, otras para familiares y amigos, descubriendo por que pasaba tal y como solucionarlo. Haciendo cosas con los programas, vídeos, música, páginas web. Buscando cosas nuevas para hacer. Eligiendo las piezas de los próximos cacharros o aconsejando comprar otros a la gente. Incluso hemos estado en silencio cada uno a sus cosas pero con el micro abierto.

Nos hemos peleado por tonterías y por cosas que nos importaban, con toda la intensidad de lo que somos capaces, no siempre estábamos de acuerdo, pero en cierto sentido eso es lo mas divertido de esas discusiones ¿verdad?.

No hemos podido conocernos en persona, pero ni falta que hace, porque hemos estado allí en los momentos necesarios.

Contigo perdí un poco el miedo a hablar en público, cuando nos conocimos, en un lugar un poco raro, yo usaba mas el teclado (sigo haciéndolo) que comunicarme por voz. Pero poco a poco fui soltándome mas, y cogiendo con mas ganas el micrófono para hablar.

Hemos aprendido el uno del otro, tu relatándome tus experiencias, y yo enseñándote cosas de la informática, que es lo que mejor entiendo. Seguramente habrá mas temas que recordemos, cada uno a su modo, en nuestras dispares conversaciones arreglando el mundo.

No mereces algo así, a veces estas cosas vienen cuando menos nos esperamos para darnos cuenta de las pequeñas cosas que pasan desapercibidas y que son las mas importantes.

No se si hay cielo o infierno, pero lo que si sé es que siempre estas en nuestros corazones, y nos acompañas siempre.

Esto no es una despedida, solo quería abrir un poco el corazón, y mostrarte lo mucho que significas para los que de verdad te queremos. Aunque muchas de estas cosas ya las sabes. Sé que vas a luchar, pero también sé que no vas a permitir consumirte en un hospital, porque no te gustan nada.

Un beso y un abrazo de «tu peluche»

Ayer a las 8:30 de la tarde, María murió. Todos los que la queríamos la echaremos siempre de menos.