Prisiones y justicia

en resumen— que después de haber pasado un tiempo en prisión por un delito, te podrían reducir la pena que tuvieras si has cumplido «beneficios penitenciarios» (trabajo, estudios…), con lo cual salir antes de tu sentencia.

Por lo que he leído aunque te condenen 100.000 millones de años, en nuestra ley lo máximo son 40 años, que se puede reducir por dicha aplicación de dicha doctrina. Por lo tanto «no se para que cojones sirve la ley de dar mas años de los máximo permitidos». Ya de por si se contradice. Anda que no he visto sentencias que dicen «penas de 2700, 3000, 4000 años o mas», si fuera así, porque no decir directamente «cadena perpetua», estar toda su vida en la cárcel. Para un preso que tenga 30 años, pueden parecerle ya de por si mucho los 40 años, cuando salga sera un carcamal con mala leche, eso si llega a salir y no se muere antes.

Pero ahora fijémonos en lo que ha ocurrido. Sinteticemos: que «barato sale». Matas a unos cuantos o robar muchos millones. Te condenan y vas a la cárcel. Te proporcionan casa —celda— propia y comida diaria. Durante tu cumplimiento de sentencia puedes cursar estudios u obtener un trabajo. Y ahora muchos de esos que han salido a la calle, no solo salen antes, sino que tienen indemnizaciones. Vaya, menudo chollo entonces. Tanta gente muriéndose de hambre actualmente, sin trabajo, sin poder alimentar a los suyos, sin casa porque no puedes pagarla, y con un delito medianamente grande se te arregla la vida. Ya no te cuento un delito realmente monstruoso o escandaloso, ahí puede pasarte de todo, desde que te dejen libre hasta que te reduzcan la pena y te indemnicen. Ya si consigues la meta de matar millones, lo llaman guerra, y si ganas, te hacen héroe.

La gente dice «es que estar en una prisión es muy duro, tu porque nunca has estado». Sin embargo, muchas de las acciones de convivencia actuales también son prisiones, aunque las llaman de otra forma. «Cada uno lleva su cruz» que decían en alguna película.

Quizás para los que hacen pequeños hurtos o chorradas no les sea tan duro (muchos entran y salen, como si fueran pensiones de una noche). Para los que hacen «verdadero negocios», si les ponen en una prisión de mínima seguridad, es como si fuera a un hotel con los gastos pagados, que en su mayoría muchos de esos que tuvieron un gran cargo, les pillaron y les pudieron meter en la cárcel, después al salir han seguido viviendo la vida padre, total para éstos ir a la cárcel es básicamente como «un tiempo retirado a su celda» (como algunos lideres espirituales en sus órdenes, los realitys show actuales, o incluso cada uno en su habitación durmiendo cada día. Fíjense en los paralelismos de la vida…).

Estamos llegando a un punto en que las protestas, las reuniones para reprochar algo a los que tienen poder, e incluso las cosas que se han hecho siempre en otras épocas de crisis, son penalizadas, castigadas o sancionadas. Y las que mas daño hacen son aplaudidas, ensalzadas, envidiadas o incluso premiadas.

La noticia de dicho excarcelamiento ha suscitado muchos problemas, ya que muchos de éstos tienen probabilidad de volver a hacer lo mismo. Otra nueva forma de hartar a los ciudadanos. ¿Para que sirve la justicia entonces? Muchos se lo preguntan con estas acciones y sentencias, desproporcionadas e incoherentes. Incluso, la última, los que han sufrido una pérdida familiar de manos de «un malo», les hacen pagar las costas del juicio, y así pierden dos veces. Primero a su ser querido y después la fe en lo que se denomina «raza humana», que cada vez veo menos lo de humano en la sociedad.

Referencias:

1 comentario

  1. Todos los días me desayuno con la noticia de una alimaña nueva en la calle, aderezada de montones de informes sobre el nulo arrepentimiento y el grave riesgo de reincidencia y me pregunto: si las penas de prisión no cumplen su cometido, que es sacar de circulación a los indeseables y darles la oportunidad de enmendarse ¿qué demonios están haciendo nuestros legisladores? Ni siquiera han sido capaces de aprobar una ley que los mantenga encerrados. No sé lo que podría llegar a pensar si alguna de sus víctimas fuera mi padre, o mi hermana, o mi sobrino… La verdad, me da miedo.

ATENCIÓN: Puedes opinar sin meter Correo electrónico o Web.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*

code

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.