Cuando te mejoran tanto la experiencia, uno acaba harto de ello. Y es que el famoso Skype se ha convertido en un «instalar y esperar». Siempre hay una nueva actualización, y lo malo es que no mejoran, empeoran la aplicación. Además, las únicas mejoras que sí funcionan son las de ponerte mas publicidad por todas partes. Ahora aparece en cualquier ventana y cuando menos te lo esperas, y no es discretita precisamente.

Así que el otro día me hablaron de una alternativa: ooVoo, un programa de videoconferencia que es menos conocido. Continuar leyendo…