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Mucho después de aquel trabajo por contrato, tuve otro proyecto para una inmobiliaria, querían hacer un directorio de las casas que vendían. El proyecto no tenía ni pies ni cabeza, y estuvimos meses hasta que al final decidieron despedirme, sin avisarme, como de costumbre… con lo fácil que es decir:

«No es lo que buscamos, gracias por tu tiempo.»

En lugar de eso uno se entera después de meses sin decir nada, que le han cambiado por otra empresa cuando va a visitar la página del que te contrató. Continuar leyendo…

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Después de haber trabajado para esta empresa, unos meses mas tarde me volvió a contratar la empresa que me cedía anteriormente. Aunque este «pseudo contrato» (no firme nada, todo era de palabra), también era por obra realizada. Ellos tenían una herramienta de búsqueda semántica (me parece) y necesitaban una imagen de sitio nueva para presentarla, además también necesitaban varios banners para publicitar dicha herramienta.

El sitio lo realice lo mas sencillo posible (como siempre) y a la vez con cierto toque tridimensional, ese tipo de tridimensionalidad en botones redondeados que cuando pones el puntero encima cambian de color y parecen como si estuvieran apretados. Tres o cuatro apaños mas, una zona que parecía una hoja con un pico doblado, y algún truquito mas y quedó bastante aparente. Continuar leyendo…