La mayor parte de las personas que conozco temen la soledad. Ese estado en el que nadie quiere estar. Temen quedarse solos consigo mismos, porque eso supone que no se pueden mentir o esconder ya que saben quienes son. Pueden intentarlo pero en el fondo se verán. Ese es el miedo que tienen a la soledad.

No es un estado bueno o malo. La soledad bien entendida puede ser muy útil para determinadas personas. Continuar leyendo…

Es impresionante las formas diferentes que uno encuentra a lo largo de su paisaje, que te muestran formas de sufrir para divertirse. Parecen que así se realizan mejor, pero solo es una trampa para morirse de miedo.

En nuestra infancia nos dicen que:

“Hay que controlar nuestras emociones, para que no nos controlen ellas a nosotros.”

En un momento dado, no se muy bien cuando, esas reglas las cambian: ya no las controlas, sino que las potencias. Te dicen que hagas justamente lo que no debes hacer. Y nosotros, tontos, arrastrados por la marea o el grupo, lo hacemos. Continuar leyendo…

Cuando se te cae el mundo exterior, las cosas tangibles pierden su significado o valor. Tu entorno parece vacío y ya no te sirve todo lo aprendido. Solo queda mirar tu interior y evolucionarlo. Estúdiate, pero no te consumas en el camino.

A menudo le digo a las personas que me importan que se miren por dentro. Me responden con: “¿qué tengo que mirar? ¿cómo se hace?” o simplemente con un: “es muy difícil.

Claro que es difícil, pero no imposible. Difícil quiere decir que tardas un poco mas, pero lo que encuentres merecerá la pena. Si todo fuera fácil no le tendrías ese respeto y por lo tanto no lo apreciarías lo suficiente. Continuar leyendo…

Me han ido sucediendo diferentes cosas en estas épocas, algunas cosas buenas, otras no tan buenas, y algunas que me han dejado algo abollado con el paso del tiempo. Con una sonrisa menor que de costumbre.

Así que “gracias a ello” en mis pensamientos y cavilaciones en solitario le he estado dando vueltas a muchos temas relacionados con mi vida. Principales temas como: “¿Hacia dónde me dirijo?, ¿Es esto todo lo que soy?

Hace años me pasaba las horas enseñando a los demás. Me hacía sentir como de cierta utilidad para esas personas. No me han preocupado nunca los laureles, la verdad es que me han dado un poco igual los elogios, si alguien necesitaba ayuda, allí estaba yo si sabía de lo que iba, y sino buscaba alguna solución factible o sencilla. Continuar leyendo…