Después de desmoralizarme un poco cuando me dijeron:

«Tu web está penalizada por Google. Se que no lo has hecho a mala fe, pero por favor borra tu recomendación sobre mi.»

Y haber acatado la decisión de no molestar mas a quien me lo pedía, decidí tomármelo como solo un nuevo aviso de que estoy haciendo las cosas como deben ser: con prudencia y paciencia.

Las críticas son buenas, así podemos mejorar.

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Lo cierto es que a todo esto, yo seguía haciendo actualizaciones de aquella primera web que me encargaron aquella discográfica de música antigua. Hasta que no hace mucho me enteré de que mi página web ya había sido sustituida por otra. Recuerdo haber hecho diferentes estudios míos con la esperanza de que el cliente de esa web me dijera:

«Vamos a darle un nuevo aspecto al sitio mas acorde con los tiempo.»

Yo todo convencido, creí que se iba a fiar de mi por todo el tiempo que llevábamos juntos. En lugar de eso. Debió conocer a otra persona, un interesado o arrimado, y le dijo que él sabía de otros que harían justo lo que quería de las mejoras. Para mi gusto, ha perdido bastante el sitio, ahora es mas impersonal, si claro, tiene algunos efectos mas modernos, y algunas de las ideas que me había comentado anteriormente que quería poner. Continuar leyendo…

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Mucho después de aquel trabajo por contrato, tuve otro proyecto para una inmobiliaria, querían hacer un directorio de las casas que vendían. El proyecto no tenía ni pies ni cabeza, y estuvimos meses hasta que al final decidieron despedirme, sin avisarme, como de costumbre… con lo fácil que es decir:

«No es lo que buscamos, gracias por tu tiempo.»

En lugar de eso uno se entera después de meses sin decir nada, que le han cambiado por otra empresa cuando va a visitar la página del que te contrató. Continuar leyendo…