Ayer hice la limpieza del ordenador de mi padre. La tenía planeada para la semana pasada, pero por otros motivos decidí dejarla para ayer.

En esta ocasión no voy a relatar mucho toda la limpieza, porque ya mas o menos sabéis el proceso que sigo. Aunque en esta ocasión aparte de limpiar también tuve que hacer un cambio de disco duro, y enfrentarme con algunos imprevistos.

Antes de empezar, como sabía que había que cambiar el disco duro (tenía uno de 80 Gb y ahora tiene uno de 160 Gb). Le hice una copia completa en el disco duro que me regalaron de 1Tb externo Western Digital Elements (el que tengo para copias no muy rápidas, pero me está siendo muy útil para estas cosas). Así que cogí el Acronis instalado en el Windows de mi padre, y hice la copia pertinente. Tardo como unos 40 minutos, y otros 20 para hacer la comprobación de copia bien hecha (siempre es importante hacer la verificación, sobretodo con datos que consideramos importantes). Continuar leyendo…

(Leer la parte: 01, 02, 03, 04, 05, 06, 07, 08, 09, 10)

Mas tarde en el tiempo trabaje para una empresa, (también «recomendado»). Y de estas tengo anécdotas para llenar varias páginas, pero intentaré resumirlas con las mas graciosas.

Lo cierto es que desde que mi hermana empezó a trabajar con esto de los ordenadores, yo siempre he estado en la sombra ayudándola un poco. Y no me importa mucho decirlo, porque es la verdad. Muchas veces he tenido que buscarme la vida para hacer determinadas cosas que me preguntaba. Aconsejar otras según mi experiencia. O simplemente dar un consejo con mi opinión de una página o un diseño. Se ayuda mucho más así que hacerlo y dárselo hecho, donde no aprecian el aprendizaje que eso supone.

Esta empresa ha ido cambiando de nombre en todo este tiempo. Cuando se metió mi hermana, yo la ayudé en todo lo que pude. Es cierto que no siempre he tenido mucha idea de cosas que me preguntaba. Pero en las que podía, ahí estaba yo. Continuar leyendo…