Hace unas semanas, mi amigo Fleming me prestó su Mac Mini durante una temporadita. Antes de meterle mano, me lo dejó con el OS X Maverick preinstalado.

El Mac Mini suyo es el modelo 3,1 (principios del 2009). De los últimos que pueden llegar a poner este sistema, por decirlo básicamente, uno de los mas bajos de la gama que lo permite.

Mi modelo, el 2,1 (el anterior, mediados del 2007). No es apto para el Mavericks, aunque admite hasta el Lion (10.7). Personalmente me quedé en Snow Leopard (10.6) que es perfecto y muy estable, permite poner muchas utilidades de los PowerPC mediante Rosetta, y utilidades de Intel, así que podríamos decir que permite un gran abanico de aplicaciones. Continuar leyendo…

Por fin he conseguido que funcione mi Hackintosh (poner el sistema operativo de Apple en un PC) con mi placa Gigabyte. Fue una de las razones para cambiarme de placa, que fuera compatible con la instalación de OS X.

Estas semanas atrás he estado, esporádicamente, haciendo pruebas para ver si podía instalar el Snow Leopard. Por el momento no lo he conseguido, y no lo planeo hacer. Primero porque hasta que no encuentre los «apaños» para que funcione mi tarjeta gráfica con el Snow Leopard, no tengo previsto hacerlo.

Así que por el momento he estado poniendo «otra vez» el Leopard 10.5. Y no solo las versión el a que me quedaba siempre atrancado, la 10.5.4 como máximo. Sino la última que han sacado con todos los parches de seguridad. Continuar leyendo…