Cuando se te cae el mundo exterior, las cosas tangibles pierden su significado o valor. Tu entorno parece vacío y ya no te sirve todo lo aprendido. Solo queda mirar tu interior y evolucionarlo. Estúdiate, pero no te consumas en el camino.

A menudo le digo a las personas que me importan que se miren por dentro. Me responden con: «¿qué tengo que mirar? ¿cómo se hace?» o simplemente con un: «es muy difícil.»

Claro que es difícil, pero no imposible. Difícil quiere decir que tardas un poco mas, pero lo que encuentres merecerá la pena. Si todo fuera fácil no le tendrías ese respeto y por lo tanto no lo apreciarías lo suficiente. Continuar leyendo…

Un exceso de cualquier cosas es muy malo. El término medio, ese que es tan difícil de conseguir, es lo ideal.

Durante estos días he estado leyendo artículos basados en «importantes estudios» o «patrocinados» por gente con nombre que dice que tal cosa es mala en exceso. Y al mismo tiempo el contraste de «que ha aparecido una nueva tendencia que es la maravilla de las maravillas y que si no la aceptas serás un paria», estos se basan en «que lo anterior ahora es malo y debes aceptar lo nuevo porque ellos lo dicen».

Esas son las pautas que veo, las modas que continuamente nos invaden. De vez en cuando, alguien piensa que ya está aburrido de siempre lo mismo y que es el momento de cambiarlo. Aunque funcione, aunque sirva para el propósito que fue concebido, aunque sea sencillo o útil al grupo al que perteneces. Y es que la gente se aburre fácilmente. Continuar leyendo…