Todos, en nuestras casas, recibimos llamadas publicitarias. En especial de cambios y ofertas nuevas de conexión a Internet. A diario somos molestados con mas llamadas de esta índole que familiares o amigos que se ponen en contacto con nosotros.

Al principio, solemos descolgar las primeras veces y decir un: «no me interesa» amablemente. Otras veces descolgamos y colgamos al segundo sin mediar palabra. Y en la última época ya vemos el numero tan repetitivo que no le hacemos ni caso. Pero el problema sigue apareciendo. Continuar leyendo…