Ubuntuneando… (y3)

Sigo con mis pruebecitas.

A principio de semana hice una prueba de instalación de Ubuntu como aplicación metida en Windows. Quería hacer una prueba curiosa, quería saber si en un sistema de 32 bits podía meter un sistema de 64 bits de esta forma (como aplicación Windows). La experiencia salió bien, aunque no me gustó demasiado, tardaba un poquitin mas en arrancar (por el problema de que la partición no era física, sino virtual y en fichero), pero después de eso funcionaba todo perfectamente. Incluso tenia un pequeño menú «a lo Windows» de selección de sistema operativo. Estuve haciendo unas pocas pruebas con el Wine, que era el principal motivo por el que lo instalé asi, primero porque resultó relativamente rápido (en apenas 30-40 minutos ya estaba funcionando con el sistema operativo. Y segundo porque quería probar un poco lo de los efectos de la gráfica (las chorradas visuales, y como funcionaban o se podían seleccionar).

La prueba de Wine fue, cuanto menos, interesante. No me gustó mucho las dos cosas que probé, software un poco antiguo, todo hay que decirlo, pero que sigo usando en los Windows actuales, por costumbre (cuando un usuario se acostumbra… malo malo). Me gustó el «gestor» de aplicaciones. Cuando agregas el Wine a tu Ubuntu, tienes 4 opciones, una cargar un notepad, otra gestionar la configuración del Wine, y otra quitar las aplicaciones instaladas, hay una cuarta que es navegar por las opciones/programas instalados. También tenemos un pequeño visor del disco duro «virtual» donde se ponen todos los programas. Que actúa «casi» como uno de verdad.

Probé un conocido programa de dibujo y una demo cualesquiera de un juego. En la base de datos de aplicaciones probadas, el conocido programa de dibujo me decía que si se podía ejecutar, pero que era una aplicación muy antigua y que merecía mas test bajo otras configuraciones. Yo bajo la mía (Ubuntu, 64 bits), no pude, podía instalarla, pero después no arrancaba. Se quedaba con la imagen de vídeo bloqueada y al rato decía que la aplicación no respondía.

Con la demo del juego, me pasó algo similar, aunque se ejecutaba, la resolución cambiaba como «hacia en el Windows», pero después no se ejecutaba nada. Y lo peor se me quedaba la resolución mas baja del juego (tuve que hacer jerebeques con las teclas para desplazarme por los menús y opciones hasta restaurar la resolución mas alta que tengo). Me supongo que al no tener «DirectX» no funcionaba en mi no emulador de Windows (Wine no es un emulador… 🙂 ). En principio lo que me gustó de Wine, es quizás que quedaba raro ejecutar aplicaciones preparadas para Windows en un sistema diferente, y también que podía elegir bajo que tipo de Windows debía ejecutarse la aplicación desde Windows 3.1 hasta el ¿2008? supongo que sera el Windows Server 2008 que ha pasado bastante desapercibido por estos lares. 🙂

Supongo que tendré que probar esto mas concienzudamente, y desacostumbrarme de programa de dibujo para usar uno nativo en caso de cambio. O poner un virtualizador, para poner un Windows virtualizado, y ejecutarlo desde ahí. No sería la primera vez que hago estas cosas tan raras.

Quite rápidamente la aplicación «bajo Windows» del Ubuntu. Y me propuse instalarla nativamente en su propia partición, para lo cual me estuve mirando un par de documentos de algunas cuestiones sobre particionar, el Grub (gestor de sistemas operativos a arrancar en el inicio) y algunas otras cosas.

Dos días después me decidí a instalarlo ya bien, como debe ser.

No voy a aburriros con extensas explicaciones de como y cuantos pasos dí, os haré un «pequeño resumen» de los míos. :mrgreen:

Lo primero de todo, tardé como unas 2 horas en hacer copia de seguridad tanto del Windows como de la partición de archivos del disco duro donde lo pensaba instalar. Tenía que hacerla porque había que redimensionar la partición del Windows para meter las dos nuevas para Linux: la de ficheros (en formato linux-ext3) y la de memoria virtual (en formato linux-swap).

Para particionar el disco duro, emplee en un principio el Partition Magic, ya le había usado para particionar y formatear, pero lo cierto es que nunca para redimensionar. Quería quitar 20 Gb a la partición de sistema Windows que tenía 100 gb. Reorganizar las particiones, una vez que sabes que tamaño deben tener y quieres, no es difícil, en unos 5 minutos ya estaba todo «ideado». Lo que tardó mas es la redimensión, se tiró cosa de 20 minutos, para intentar hacerlo. Digo intentar, porque no lo consiguió y me saltó con un fallo numérico que no me explicaba nada. Inicie el Windows de nuevo para intentar hacerle un ScanDisk a ver si había fallos en la partición, esto no me solucionó tampoco nada, incluso probé por segunda vez el particionador con el mismo resultado.

Así que no me quedó otra que probar el particionador que días antes había recomendado a un amigo para reinstalar su Windows: GParted, en versión LiveCD. Que es un particionador de discos duros en una mini distribución Linux arrancable en CD, con interface gráfico para torpes y en castellano. Cabe decir que el inicio de este programa es un poco laborioso, te va haciendo preguntas, en inglés, hasta que carga el interface gráfico en castellano (si lo has seleccionado), creo que deberán mejorarlo para que sea en castellano desde el principio.

Particionar y formatear con este programa solo tardo cosa de 5 minutos (creo que yo tardé mas en seleccionar como quería las cosas que el programa en hacerlo), y lo consiguió sin problemas ni fallos raros.

Para cerciorarme de que no había roto nada crítico, inicie el Windows de nuevo para ver si funcionaba la partición redimensionada. Me puso el ScanDisk porque dijo encontrar algún error, y se estuvo como 10 minutos de reparaciones, y después arrancó Windows sin problemas. Así que o tenía un fallo raro en los índices que el ScanDisk de dentro del Windows no supo arreglar, pero si el de antes de entrar al Windows, o no lo entiendo…

Bueno, prueba superada. Ahora pasemos a lo que es la instalación.

La partición para el sistema operativo recomiendan, como mínimo para probar bien, que sea de 7 Gb, después recomiendan hacer una aparte llamada Home, y una tercera para los temporales de la memoria virtual. Yo como de momento no voy a usar «en serio» (bueno es un decir) el sistema operativo decidí usar solo una partición para el sistema y el home, y le dí un tamaño de 18 Gb. El resto, 2 Gb, de partición de memoria virtual.

¿Por qué 2 Gb y no mas? La verdad es que seguí los consejos que decían en varias páginas web: si tienes hasta 1 Gb de memoria pon el doble de tu memoria, pero si es desde 2 a 4 Gb pon solo 2 Gb, a partir de 4 o mas gigas de memoria RAM, la partición es preferible que sea de 2 Gb. Como actualmente tengo 4 Gb, elegí 2 Gb para memoria virtual.

Me habia empollado también algunos tutoriales para hacer instalaciones de sistemas operativos duales (Windows y Ubuntu), de tal forma que los pasos a seguir fueran los acertado, en especial el momento crítico que te dice como quieres particionar el sistema en tu disco duro.

Configuré la BIOS de mi ordenador para un sistema de 64 bits. Normalmente esta configurado para un sistema de 32 bits, y bajo Windows no me detecta los 4 Gb de memoria, sino que se queda en 3,12 Gb (si lo pongo para 64 bits, entonces bajo Windows se me queda en 3 Gb justos.). También metí que arrancase desde el CD. Meti en la bandeja el CD, grabé las opciones de la BIOS e inicié así el ordenador.

Con el primer inicio, se me puso la opción de elegir el idioma, castellano, y después le dí a «Instalar Ubuntu» desde el primer menú. Cabe decir que esto se me quedó como colgado en un modo texto sacando mensajes raros que no comprendía y en inglés. Lo probé dos veces y hacia lo mismo. Asi que decidí hacer el proceso bajo «probar el sistema sin cambiar nada» (la primera opción que todos alguna vez habremos usado al acercarnos a este sistema). Desde allí puedes igualmente instalarlo. Me supongo que mi imagen de Ubuntu Desktop 64 bits versión 8.04 debe tener algun pequeño problema, la baje a los pocos días, cuando sacaron el sistema. quizás ya lo hayan corregido.

Con el sistema gráfico en funcionamiento, arranque la instalación, y se me puso a hacer las típicas preguntas que hace, bastante sencillas, hasta que llegó a la pregunta critica ¿cómo desea instalar su sistema? elegí la opción manual que es para particionar y elegir en cual poner el sistema.

Debo decir que da un poco de cangüelo instalar Linux la primera vez sin haber visto esto con anterioridad. Mas que cangüelo, es respeto. Pero mirando lo que haces y antes de hacerlo leerte las cosas bien, no suele haber problemas al seleccionar las cosas. De hecho yo volví sobre mis pasos preguntas mas adelante, para comprobar que había seleccionado bien lo de las particiones.

Después de las preguntas, la instalación tardó como unos 40 minutos. En el que reinició el sistema, y vi la primera pantalla del seleccionador de sistemas operativos (el famoso Grub).

Con este inicio, metí las actualizaciones, eran como unas 70 mejoras desde que salió hace unas semanas el sistema. Algunas de unos pocos Kb y otras de varios megas, y también metí el «controlador privativo de la tarjeta de vídeo Nvidia». El total eran unos 60 Mb de mejoras, que tardaron entre 15-20 minutos en bajar e instalarse. Esto me obligó a reiniciar una vez mas el ordenador.

Cronometré el tiempo de inicio desde cero para saber cuanto tardaba, y desde el pitido de la BIOS hasta la pantalla de entrada del usuario tarda: 1 minuto y 37 segundos.

En cambio desde Windows, desde pitido BIOS al mensaje de Bienvenido son 51′, pero si contamos que aun no ha terminado de cargar el Windows cuando aparece la palabra, sino que tarda en iniciarse todo lo que uno tenga configurado (controladores, antivirus, y demás programas de inicio) esto supone unos 3′ 46″ de inicio normal (y esto un sistema más optimizado para un uso un poco mas avanzado, que normalmente suelen tardar mas los ordenadores «por defecto»). Todo ese tiempo de espera es lo que hace uno todos los días uno al encender el ordenador desde cero.

Y ya está instalado el Ubuntu en mi sistema.

Después hice un par de añadidos de programas, personalizaciones, y activaciones de configuraciones. Los añadidos de varios programas que estuve seleccionando desde el agregar/quitar aplicaciones, tardaron como unas 2 horas en descargar, había servidores mas rápido que otros, pero en general solo es esperar, y mientras puedes hacer otras cosas de personalización del sistema, e incluso navegar mientras esperas. Y la instalación es igual, por lo general no tienes que reiniciar después de añadir un programa, cosa que es de agradecer.

Pero no todo es tan bonito como parece…. siempre uno encuentra algún problema que aunque nimio te hace pensar: ¿Por qué no habrán solucionado ya esto? Con todo el trabajo que ya han realizado en conseguir una instalación tan sencilla.

De momento he detectado un pequeñísimo problema, que al ser una de las cosas que mas suele usar uno, se convierte en algo mas grande. Sonido tengo, pero el problema es que mi ordenador tiene 2 tarjetas de audio, tengo una Sound Blaster Live, y la tarjeta que viene integrada en mi placa base (un chip conocido como ALC882). El problema es que parece que por defecto todo lo que reproduce lo hace por la Sound Blaster, y aunque haya cambiado en la opción de configuración que por defecto use la interna de la placa, unos programas lo hacen y otros no.

He estado mirando por Internet y todavía no he dado con la solución fácil, hay mucha gente que tiene portátiles y a veces no tienen sonido integrado en placa. Otros que tienen problemas no similares pero parecidos con otras distribuciones de Linux. En fin, que de momento tengo que tener cuidado al saber por donde suena algun que otro programa.

Seguiremos informando…

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