Vidas terribles

Hace poco tiempo, le comentaba a un amigo que la vida era un cúmulo de tareas repetitivas.

Yo le decía:

«Al final nuestra vida solo es un paseo… mientras comes y cagas y duermes 🙂
te mueves un poco de un lado a otro trabajando y haciendo esas tareas repetitivas»

El me contestaba:

«¡¡¡¡ me estas deprimiendo !!!!
¡¡¡¡ dame una pistolaaaaaa !!!!»

Y después añadía:

«Cuando tienes pasta no tienes tiempo para disfrutar de ese dinero, porque no tienes casi tiempo libre.
Así que tome la determinación de currar en un trabajo que no me absorba excesivo tiempo aunque gane menos dinero.»

Es curioso como personas de tu entorno cercano también se van dando cuenta, a su manera, de las mismas cuestiones a las que uno llega.

A la verdadera felicidad no se llega comprando cosas con las que sentirte así. Por mucho que de pequeños muchos niños hayan dicho después de la pregunta de que quieres ser de mayor:

«Ser millonario y hacer lo que quiera.»

NOTA DEL 12/2014: De pequeño yo contestaba… «cocinero y obrero».

Multimedia, dinámico y rompedor

Toda la vida he creído que alguien era dinámico solo por ser capaz de aprender y evolucionar a algo mejor, solo que no usaba esa palabreja que ahora esta tan de moda. Pero esa clase de dinamismo no es aceptada socialmente tanto como el dinamismo de cambiar, casi sin control, a algo diferente que nadie tenga, para venderte algo que no necesitas.

Siempre he creído que el secreto de la vida era aprender a ser feliz, necesitando lo menos posible para no tener la rutina tan aburrida, de una vida trabajando para seguir necesitando cosas con las que sentirte feliz.

En mi vida yo necesito una pequeña rutina, pues si caigo en el caos de la sociedad actual, me desquicio. Para mi es esencial tener unas tareas sencillas aunque sean repetitivas. Algo que hacer en el día a día, con el que sentir esa paz espiritual que busco. Aunque de cara al exterior no parezca importante lo que haces. Es estar a gusto con uno mismo.

Aunque es cierto que tengo que aprender mas ese desequilibrio de la balanza que a veces provocan los imprevistos. Supongo que aprender a equilibrar otra vez esa balanza lo mas rápido y al mismo tiempo suavizadamente, es en lo que necesito evolucionar.

Menos cosas necesitadas hacen que uno tenga que trabajar menos. Que sea menos esclavo de las cosas.

Siendo creativo uno se puede divertir con cualquier cosa.

Conseguir la felicidad es ese nirvana o paraíso que todo el mundo quiere llegar casi sin esfuerzo. Normalmente creen haberlo conseguido solo con trabajar en cosas monótonas y tener sus cúmulo de rutinas repetitivas.

Es después cuando se dan cuenta de que no lo han conseguido. Que sus vidas no son plenas aun haciendo lo que se considera «pleno» para serlo. Y caen en una depresión, en la que para arreglarla se empastillan, para que otro alguien les arregle lo que ellos mismos no logran arreglar.

Es decir:

«Hago lo que todo el mundo.
¿Por qué mi vida no tiene sentido?
Arreglemela, doctor.»

Y el doctor lo único que hace…

«Tómese esto, dentro de un par de semanas vuelve si no esta arreglado.»

Mientras añade:

«¡¡¡ Que pase el siguiente !!!»

Yo y mi hermana nos preguntamos si las enfermedades tan terribles que a veces escuchamos de allegados, amigos y conocidos, serán tan horribles como para «cogerlas»… ¿será esa vida tan maravillosa las que provoca este desenlace tan tortuoso?

En mi reducido mundo de colores y fantasía en el que estoy metido…
¿Conseguiré un lugar apartado de verdadera paz y felicidad?

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