Obras, dia 1
No he dormido casi nada, llevo despierto desde las 8 de la tarde del dia pasado, a pesar de haber sido una noche fresquita, dentro de lo que cabe, me he pasado la mayor parte de la noche dando vueltas en la cama. Tenía el ordenador apagado para que no diese mas calor y darle un descansito. Ultimamente estoy haciendo esto los dias más calurosos. Él tambien necesita un descanso.
A pesar de que mi madre dijo: “despiertame a las 7″ no ha hecho falta, a la hora ya estaba ella desayunando.
El día anterior le hice unas fotos a la bañera y a algunas zonas del cuarto, tengo que ir haciendo el proceso..
Estos obreros son muy puntuales… dijeron que a las 9 vendrían, y por mi reloj pasan 5 minutos… O bien estaban esperando a que llegase la hora o lo tienen bien cronometrado.
Empezaron con el pico a quitar la bañera, han estado hasta las dos de la tarde haciendo esto, en una de las bajadas de escombros viene mi madre para decirme que ya se han “cargado” nuestra querida bañera que tantos servicios nos dió, me asomo por la puerta y veo un cacho en el suelo, y medio baño derruido.
Han hecho bastante poco ruido para lo que me esperaba, considerando que mi habitación está pared con pared. Solo me puse los cascos un poco mas alto de lo normal y vi la tele.
Se fueron a comer, tenemos un rato de paz para descansar y comer nosotros tambien. Hoy toca arroz tres delicias y uno par de Pannini. Como tenía dos tazas de agua, me han traido la botella aqui y me las he rellenado, será mi reserva para la tarde.
Nos echamos un rato en la cama para intentar dormir algo… pero es imposible, el calor hace que no se pueda.
A la vuelta sobre las tres un poco de pico, pala, y raspaduras. Son bastante apañaitos estos obreros, cada dos por tres salian a llevarse los escombros en sacos. Oía los “tilines” de las campanillas de la puerta.
El día mas caluroso ha sido hoy, por ahora. He tenido todo el dia la puerta cerrada y había veces que decía:
“Me muero, me muero…”
Al día siguiente dice viene el fontanero supongo que para delimitar donde va a ir la bañera y las cañerias…
Sobre las seis se han ido hasta mañana otra vez a la misma hora. Ahora toca hacer limpieza de suelos, mis padres se encargan de ello, oigo como dicen desde lejos:
“Dile a Ignacio que no salga por aqui que vamos a pasar los suelos 2 veces.”
Asi que me quedo “tumbado” mas tiempo sin moverme mucho. Huele a lejía, pasan mi habitación también, a mi se me ha acabado la reserva de agua, aunque al irse los obreros y abrir la puerta he salido a por otro vasito mas. Mi rociador de agua tiene el deposito vacio tambien. Lo he empleado toda la tarde para rociarme a mi mismo.
Es mi sistema de aire acondicionado. Mola mucho recibir pequeñas gotitas en la cara fresquitas.
He tenido que decidir si volver a beber Coca-Cola, pero me he dicho, es un caso extremo, ya que tiene azucar repondré fuerzas, estaba bastante alicaido al final de la tarde. Ya casi no recordaba como sabía, despues de seis meses sin probarla.
Con todas las puertas abiertas, hemos ventilado un poco todo. Me he ido a darme una ducha en la “trampa mortal” que tenemos por segundo cuarto de baño, una bañera minúscula pegada a una taza de water y a un lavabo pequeño, junto a una ventana. Casi no hay sitio para poner ni la ropa, ni una toalla. El grifo de la ducha esta a media altura, y se cierra el paso si no hay suficiente presión, y si hay mucha lo pones todo pringando. Me he lavado como he podido, me he secado rápidamente, y me he dado un pase por la cabeza ya fuera, no había otra forma. Mañana me tocará otra vez el mismo sistema, uno se dice:
“¡Venga!, que dentro de poco podrás usar un baño mejor… ánimo…”
A la vuelta, he cambiado las sabanas de la cama, y todo a lavar. Me han prestado un pequeño ventilador en forma de columna, para quitar la sauna que tenía aquí en mi habitación. No me gusta utilizarlos mucho, me reseca la piel. Pero era un caso extremo. Al final hemos decidido que me van a comprar uno, lo usaré para cuando haya este calor extremo o venga algún amigo intrépido en estas fechas.
Mientras fregaban, ha llamado el cartero, traía el pedido que le hicimos mi hermana y yo a Nierle. Asi que al rato, después de la ducha me he ido a comprobar si estaba todo.
He jugado un poco al ordenador ya con el ambiente menos caldeado, y a eso de las 10 he cenado. Sobre las 11 ó 12 me he ido a dormir, también apagando el ordenador hoy, empezaba a tener ya sueño, menos mal.