Mi primer Windows 10

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Sí, ya os podéis echar las manos a la cabeza. He tenido que instalar Windows 10. Aquí relato mi experiencia en todo el proceso. He encontrado cosas relativamente buenas y cosas que ya esperaba. Con ello voy a desmitificar todo lo que aquellas personas me decían que iba a hacer el milagro de arreglar todos los dolores de cabeza de mi PC, en el que ha estado 3 años dando por culo en diferentes áreas.

Lo cierto es que siempre me han trasmitido la misma frase versión tras versión sobre los nuevos Windows:

“Con Windows ‘patatin’ te irá mejor que con el Windows anterior.”

Así que aquí vais a comprobar si eso es cierto.

¿Qué pasó?

NOTA: Leer con típico acento de una telecomedia de otro país.

Nada nuevo sobre el oleaje del manejo. Durante un tiempo he estado manejando el ordenador como si nada, con sus achaques típicos del: “ahora funciono así porque quiero”. Recordemos la lista de problemas:

  • Bloqueos aleatorios. Tanto en Windows como la distribución Linux de ElementaryOS.
  • Pantallazos azules de la muerte (diferentes mensajes y números de error, no había por donde cogerlo).
  • Fallos de inicialización de la tarjeta gráfica. En esta última fase, cada vez que encendía desde cero el ordenador, entraba sin problemas (animación de entrada del Windows) y la pantalla se quedaba sin resolución pero encendida. Le hacías un reset con el botón desde la torre, volvía a cargar sin problemas, y a la segunda entraba sin problemas en su resolución.
  • En estas últimas semanas también detecté un fallo raro de inicio del ordenador, hacia como 3 amagos antes de entrar en la pantalla de testeo de la BIOS.

Posibles componentes cambiados o variados según todas las pruebas realizadas:

  • Cambio de placa (la anterior tenía un problema de aletoriedad de funcionamiento de conector de tarjeta de red local, unas veces funcionaba una u otra indistintamente y sin avisarte).
  • Cambio de la tarjeta gráfica. Intentaba poner el Hackintosh en mi ordenador, nunca pude con la nueva placa, a pesar de que era compatible.
  • Minimizar fallos aleatorios quitando tarjetas PCI. Quité la Sound Blaster Live que aun disponía y usaba. Empecé a usar las tarjetas integradas en placa. Los fallos siguieron existiendo sin esta tarjeta hasta la fecha.
  • Testeo de módulos de memoria, cambio en la posición, en la configuración hasta dejar solo un modelo en concreto. Tengo 10 Gb, 2 de 4 Gb (Muskin) y 2 de 1 Gb (G.E.I.L.), son DDR2 a 800, la única diferencia es de latencias (mínimas) en cada pareja. Siempre uso sistemas operativos de 64 Bits. La placa me los reconoce sin problemas y jamás he hecho overclocking en la memoria. Siempre trabajaban en la velocidad para la que estaban diseñados. En esta última época solo usaba la primera pareja (8 Gb).
  • Cambio de tarjeta adicional PCIe de puertos USB 3.0. Antes tenía una con SATA3 y USB 3.0 (de Asus) y ahora tengo solo una de USB 3.0 (7 puertos). También probé antes de eso una marca desconocida que daba problemas ya de origen con sus controladores. Estas no dan problemas (presumiblemente) pero a la hora de conectar aparatos USB 3.0 le cuesta reconocerlos bajo Windows 7.
  • Dejando las mínimas unidades de disco duro, separando los datos, añadiendo una unidad de estado sólido (SSD) para el Windows. Antes tenía varios discos duros montados. Al final solo dejé 2, uno de sistema y otro de datos. Los demás los conecto mediante Dock al ordenador o bien por USB. Además añadí que todos los discos internos estuvieran con soporte tipo Rack para poder extraer cómodamente éstos, sin tener que abrir la torre y cuando el ordenador está apagado, Es muy cómodo cambiar el sistema operativo sin tener que hacer dual/triple boot y que se peleen los sistemas por quién es el dominante. Cada uno tiene su disco duro dedicado y listo. En la última época convertí el disco de Windows de HDD a SSD, literalmente volaba, aunque nunca lo pude disfrutar por todos los problemas de funcionamiento y estabilidad.
  • Problemas con software de cualquier índole. Empecé a usar versiones alternativas de muchos de ellos, e incluso versiones portables para no tener que depender de la carpeta de instalación del sistema, y poder sacar datos cómodamente entre versiones alternativas, incluso en diferentes sistemas operativos. En cierto sentido estos fallos me han permitido darme cuenta de la cantidad de programas alternativos y menos conocidos que existen que son igual de válidos que otros muy famosos y consagrados de los que “hay que utilizar por que sí”.
  • Cambio de procesador con el fin de probar que no era el problema de todos mis males. Con el nuevo también siguen existiendo todos los fallos, pero ahora voy mas rápido. Cambie de un Core2Duo E6400 a un Core2Quad Q9650.

En las últimas semanas me ha cascado mi transmisor Bluetooth que tenía puesto entre la tarjeta de sonido del PC, así podía emitir el sonido de la tarjeta en placa base a mis auriculares Bluetooth. Durante una temporada probé adaptadores Bluetooth por USB, pero éstos se apropiaban del control cuando ponía el Skype metiéndome el micrófono inalámbrico en vez del de la webcam, y haciendo perder calidad de sonido.

No parece que sea un problema de la fuente de alimentación, he testado también que los valores sean los adecuados con diferentes tester para tal propósito. También he tenido problemas con el interruptor de la torre. En su día el microinterruptor falló y tuve que soldar otro diferente, se ve que está volviendo a fallar.

Como veis todo esto empaña el uso del PC, y gracias al Mac Mini siempre he tenido un apoyo para poder bajar información, programas para arreglar cosas, y por supuesto poder comprar piezas.

¿Y ahora por qué Windows 10?

Hace relativamente poco tiempo descubrí que desde Amazon vendían licencias digitales de este sistema. Buscaba el sistema operativo para saber el precio que podía tener una versión en concreto (y así preparar otro artículo que ya publiqué en su día: “¿Cuánto valen los sistemas operativos hoy en día?“). A menudo volvía a hacer la búsqueda para ver si iba cambiando el precio con el tiempo. Descubrí que había determinados proveedores que sólo vendían la licencia en formato digital y no el paquete de software completo. Desde la propia Microsoft también podemos comprar licencias así (edición descarga) y bajar el disco, solo que ellos te venden la licencia a precio completo y tu te creas el disco. También te pueden enviar a casa la licencia completa con soporte llave de memoria o DVD, según necesites, añadiendo gastos de envío. El precio es mucho mas alto que comprar en Amazon una licencia digital.

El caso es que la edición Home y la Pro siempre habían tenido un precio bastante desorbitado para mi gusto, y estas licencias vendidas desde Amazon me resultaban cuanto menos baratas. Se lo comenté a un amigo y lo estuvimos debatiendo. Si Amazon no ponía pegas y mucha gente lo ha comprado y no hay malas quejas, no parecía ser una estafa o algo pirata. Así que nos planteabamos probarlo. Mi amigo tenía la oportunidad de probarlo antes que yo (en mi caso iba a esperar al nuevo ordenador). Me comentó que iba perfecto, que no había ningún problema y que eran fiables. Así que ya tenía una posibilidad para cuando cambiase definitivamente el PC, ya que estoy ahorrando para un cambio de máquina completo, debido a estos problemas reiterados con mi configuración actual.

No planeaba el cambio hasta que no tuviera el nuevo ordenador, pero el día del eclipse de luna de agosto (“fijaté tú… que casualidad oyessss”), me ocurrió un bloqueo de esos involuntarios en el que al siguiente reinicio ya no quería arrancar. El modo a prueba de fallos me instaba a que restaurase una copia de seguridad que no tenía.

¿Y por qué no tenías copias de seguridad?

Debido a otro cúmulo de problemas enganchados unos con otros. Mi actual configuración de Acronis True Image (edición del 2010) no parece llevarse demasiado bien con mi SSD. Además las nuevas opciones que traía este software en su edición mas moderna, no me gustaban nada. El prorgama era mas pesado y mas lento. Decidí cambiarlo por otro: AOMEI Backupper. La edición Standard es gratuita para todos los usuarios y no está limitada, pero aun no tenía afinado el disco de inicio (CD o llave de memoria) para poder arrancar el ordenador y restaurar las copias convenientemente. Planeaba comprar la edición Pro para tener características adicionales, pero he dejado esta parte demasiado tiempo, mas que nada porque las ediciones de compra se comen parte de mi asignación en el ahorro para conseguir el nuevo ordenador, y quería priorizar un poco esto.

Así que mis copias periódicas en PC estaban muy desactualizadas o eran casi inexistentes.

También he tenido que afrontar otros cambios debido a que a finales de año se me rompió el NAS familiar, y como habréis leído en otro artículo (“NAS de QNAP breves apuntes“) no fue precisamente barato el modelo que elegí junto con las prestaciones adicionales que necesitaba de seguridad de datos.

Como casi toda la preocupación es guardar los datos a recaudo, casi todo lo generado siempre está en unidades que no dependen de un sistema en concreto (externas, extraíbles, etc). Así que el fallo de sistema en cierto sentido estaba calculado, aunque no lo esperaba y menos aún poner un Windows 10.

¡De perdidos al río!

Como de todas formas ha fallado, no hay forma de recuperarlo, no tengo copia anterior, y la licencia es barata ¿por qué no probarlo antes de pegarme el batacazo con el nuevo ordenador?. Así que este es un paso intermedio para cuando me compre el nuevo ordenador. Sí, ya tenía pensado en ponerle Windows 10 a ese. Así que probaré si con este ordenador tan ruinoso se arreglan todos mis males, las ventajas que todo el mundo me comenta sobre la versión que tengo, y veremos quien tiene razón.

Preparándome para la instalación

Lo primero de todo, por si acaso me quedaba algún fichero de configuración de mi antiguo sistema, decidí clonar la unidad de SSD a HDD, solo dispongo de una unidad sin uso actualmente, mas grande 500 Gb, así que clonar un disco de 256 Gb a 500 Gb no debería tener problemas.

Lo intenté con mi kit de clonado de Crucial, el CD que trae es una versión especial llamada Acronis True Image HD (edición del 2013), se supone que es mejor que la versión Home 2010 que estaba usando en llave de memoria. Pero no se por qué no quiere clonarlo. Lo intenté de varias formas, inclusive la manual eligiendo las opciones, e incluso haciendo solo copia como si fueran archivos a un fichero gordo de copia de seguridad (no partición) pero tampoco se dejaba. Lo intenté entonces con la edición Home 2010 de mi pendrive autónomo que tengo para casos de necesidad en otros ordenadores. Tampoco se dejaba, ahí incluso no me detectaba la controladora de USB 3.0 que estoy usando, por lo que intenté sacar los datos desde USB 2.0 nativo en placa. El fallo en la copia seguía persistentemente. No me permitía sacar los datos del SSD al HDD con ninguna de las dos ediciones de Acronis.

Aun me quedaban varias posibilidades. Me bajé un Clonezilla. Las utilidades basadas en distribuciones Linux autoejecutables (LiveCD/USB) a menudo me han salvado la vida cuando intento arreglar arranques Windows. Por ejemplo el GParted (mi particionador favorito) me ha ayudado mucho. Clonezilla solo lo había probado una vez y desde virtualizador, pero ya sabía de sus buenas opciones, aunque muy parco el interfaz de uso para mi gusto. Desde ahí no hubo problema y he podido salvar los datos correctamente.

La otra opción que me quedaba si fallaba ésta era hacer un clonado desde un Dock que me regalaron en el cumple pasado (¡Hi Elena! Gracias por el regalo para el Mac. 😉 ). Ya que este Dock tiene una opción sin estar conectado al ordenador, funciona como clonador de unidades de disco, sector a sector.

Creándome el disco de instalación de Windows

Según me había comentado mi amigo, el proceso era muy sencillo, solo tenía que pasarme por la web de Microsoft y descargarme el programa que me permitía crearme el DVD o el Pendrive con el Windows 10. La desventaja es que dicho programa sólo sirve para Windows. ¿Dónde lo genero si ahora no tengo Windows?

Ya estaba yo especulando con la idea de tener que poner un Virtualizador y desde ahí con un Windows virtualizado crearme el disco o el pendrive. Por suerte, buscando por Internet encontré un tutorial para torpes que explicaban lo que había que hacer para usuarios como yo (de Mac).

En la página oficial de Microsoft para descargarte el Windows, si detecta que te conectas desde otro sistema que no sea Windows, te re-dirige a una página para descargar imágenes de disco ISO con dicho sistema, con la salvedad de que tendremos que elegir que versión queremos, Entre

  • Anniversary Update o Creator Update.
  • 32 o 64 bits.
  • Edición normal, N o un idioma.

Para tostar la imagen ISO lo puedes hacer o bien con la Utilidad de discos del Mac o si eres poseedor de Roxio Toast grabarlo desde ahí.

Para crearte el pendrive, la página aconseja usar el asistente de Boot Camp (que sirve para instalar Windows en Mac), allí puedes generarte una llave de memoria para la instalación, y esto es nuevo porque muchos ordenadores actuales de Mac ya no llevan unidad óptica. Aunque mi Mac tiene una unidad óptica externa, para la mayoría de los mortales que quieran acercarse al mundo Microsoft desde sus Mac moderno, la única forma es desde un pendrive de instalación. Como esperaba, desde dicho asistente, la creación del arranque fue muy sencilla. Apenas un par de click’s de ratón y ya te genera el pendrive, te descarga los controladores de Mac y los deposita dentro en una carpeta (estos no los usaré para mi PC real, solo están diseñados para cuando instalas en Mac, para que no tengas que descargarlos y pelearte por saber cuales tienes que usar).

Así que con las 2 ediciones grabadas (DVD y Pendrive desde Boot Camp) esperé que me llegase mi licencia oficial digital de Windows 10 para ponerla.

¡Lo que me mata!

La búsqueda de programas que funcionen óptimamente con Windows 10, y es que aunque me digan eso de:

“Ya todos estarán preparados para esta versión, no te preocupes.”

Estoy seguro que tengo que adaptar mis hábitos a un nuevo interfaz, manejo y también posición de opciones diferentes entre Windows. Y es que algunos programas cambian totalmente de aspecto según el Windows que tengamos. Con otros tendré que buscar una versión mejorada o no utilizarlo directamente y apañarme con lo que viene de serie.

La ventaja es que mucho software que he probado y no he vuelto a usar, se quedará sin instalar. Esto es como una limpieza radical de programas que ya no utilizo. Y otros que utilizo mínimamente en estos tiempos, también caerá en dicho cesto. Así que el nuevo Windows tendrá cierta optimización con un menor uso de software.

La licencia digital

La verdad es que siempre que he comprado algo digital se me hace raro. Es pagar por algo que no existe y verlo de forma virtual. Una especie de permiso para poder acceder a esa habitación mágica donde está esa cosa que no puedes ver si no pagas.

Lo curioso es la forma que han tenido para comprobar si existía. Normalmente en aplicaciones que utilizan medios digitales de pago, pides una cosa, pagas por ella y te la dan sin mas. En este caso la escena que viví me pareció esos sketch de humor de Gila con casco de militar con un teléfono pegado a la oreja. Algo tal que así en mi caso:

Tienda venta de licencia digital: Por favor, si puede leer esto conteste al mensaje. Como ha comprado una licencia digital del sistema tal, recuerde que no recibirá nada por nuestra parte en su casa.

Debajo del mensaje había 2 enlaces, uno que ponía:

Si lo hizo, haga click aquí:
[enlace]
si no lo hizo haga click acá:
[otro enlace]

Uno se pensaría desde el principio que había que hacer “clic aquí” en ese enlace para confirmar que sí, que lo había leído… eso me llevaba a la página de Feedback, donde contesté con un rotundo sí, que esperaba instrucciones.

Esperé un día completo… al día siguiente el mismo mensaje.

Ignacio: Pero bueno –me dije— ¿es que no han recibido el mensaje? ¡pues se van a cagar!

Y cada sistema que encontraba les puse una respuesta.

  1. Primero se me ocurrió contestar a ese mensaje que recibía directamente, pero como ya me conocía ese percal, que suelen ser correos que no leen y emitidos por máquinas automáticas no esperaba contestación.
  2. También lo hice con el del pulse aquí, otra vez, pero como ese no había funcionado tampoco le daba ya mucha credibilidad.
  3. Probé desde la página de pedidos de Amazon, en “Contacte con su vendedor”.
  4. Y en última instancia lo hice desde la mensajería interna de Amazon, que por cierto la cambiaron de sitio y está mas escondida.

En cada caso les ponía lo mismo:

“Si lo he leído, la referencia del pedido, esperando la licencia e instrucciones.”

Ignoro por cual lo leyeron antes. El caso es que unas horas mas tarde ya me estaban respondiendo con el número de serie y las instrucciones.

Que digo yo, que si hubiera contestado otro que pudiera leer mi correo, ¿le habrían dado la licencia a esa otra persona? Me explicó, si se diera el caso de que pudiera acceder al correo y leer que responda, lo hace y consigue (o bien metiéndose en mi cuenta de Amazon, o bien desde alguna de las otras posibilidades), después hubiera conseguido leer ese segundo email como el primero ¿De que serviría esa “seguridad”. De nada… Me supongo que sería muchísimo mas seguro que te llegase una carta certificada a tu casa, con un papel y que el propio mensajero te dijera que te identificases con un DNI (cosa que a veces no hacen cuando recibes un pedido, que se lo pueden entregar a cualquiera).

Y es que esto de las licencias digitales nunca me acostumbraré al sistema de recepción y comprobación de que eres tu mismo en tus propios pies, cuando no comprueban nada, simplemente pagas, respondes (seas quien seas) y te lo dan.

¡Preparados!

Con mi licencia digital, me dirigí a preparar la instalación. Como el mensaje de instrucciones me instaba a hacer una instalación limpia completamente, para que no reconociera que tenía archivos Windows anteriores, decidí formatear la unidad SSD completamente. Utilice para ello mi MiniCD con el programa GParted en versión LiveCD (autoarrancable) que siempre utilizo para estos casos. Formateé y listo, como nueva la unidad de disco duro.

Ahora ya estaba listo. Me metí en las opciones de la BIOS, configuré ésta para que arrancase desde la memoria USB-CDROM que había metido con mi Windows 10 en Pendrive creado con el Boot Camp, y grabé las opciones de la BIOS para arrancar desde ella.

Empezó a abrir el programa de instalación, que por cierto tardó bastante en iniciarlo. Para las instalaciones en Pendrive suelo utilizar un mismo modelo de llave de memoria que vale poco, así tengo muchos sistemas preparados para muchas eventualidades. Se ve que este modelo de Pendrive no le gusta al Windows 10 y lo hacen todo mucho mas lento.

El asistente inicial me pidió lo siguiente:

  • Idioma del sistema, formato de fecha y moneda, teclado a instalar.
  • Activar Windows, aquí debería meterse la licencia, pero puedes saltarte este paso y ponerla mas tarde. De hecho es lo que debía haber hecho, pero no lo hice.
  • Selección del sistema operativo: Solo podía elegir Windows 10 Pro, después de haber metido el número de licencia.
  • Marcar en la casilla de permitir licencia y términos.
  • Elegir la partición donde se va a instalar, yo elegí la que tenía con el nombre que le había puesto desde GParted.

Después de esto, me dijo que iba a copiar los archivos de Windows, estuvo un rato pero al poco se reseteó (sin terminar el porcentaje de instalación). Empezó a cargar otra vez el asistente de instalación desde cero.

Ya empezábamos con las coñas de Microsoft, creí que al meter la licencia para activar lo habría hecho y ya no podría volverlo a hacerlo, aunque esa parte decía que “si volvía a instalarlo, le dijera que no tenía licencia, que al asentarse ya comprobaría él que ya tenía y la pondría en marcha”, Así que volvía a hacer los pasos desde esta forma, sin meter en este caso licencia alguna. En esta segunda vuelta y sin meter licencia si me dejaba elegir la versión Home o la Pro.

Windows 10: Después de la instalación de archivos, el reinicio de asentarse

Windows 10: Después de la instalación de archivos, el reinicio de asentarse

En esta segunda intentona, si instaló el sistema.

Con el siguiente reinicio empezó la instalación a asentarse.

Cortana muda

Se supone que Cortana es el asistente virtual que al mismo tiempo te va diciendo todo en pantalla de lo que va pasando y ayudándote en todo momento. Lo divertido del asunto es que en esta primera instalación eligió la tarjeta de sonido de placa pero en versión digital, por lo que no se oía nada, solo podía leer los mensajes en pantalla que me iban diciendo todas las maravillas sobre dicho asistente. Así que fue exponiéndome sus mensajes y yo solo podía leer los subtítulos por pantalla, porque no me daba opción a elegir la tarjeta de sonido con conexión analógica.

Me hizo gracia el humor de Cortana, en un mensaje me dijo que: “no apagase el equipo o la iba a liar” (como si esto no lo supiera yo ya…), mientras seguía buscando actualizaciones para poner. No debió conseguirlo, porque tardó relativamente poco en empezar a sacar otros mensajes y preguntas.

Una vez metida la cuenta de Hotmail, Microsoft o Skype que tenía, e instado a que añadiera un PIN para mayor seguridad, me soltó que usase el OneDrive, que es algo así como la nube virtual de Microsoft. Y solo podía contestar con “Siguiente” (o sea la usas por cojones) y “Solo guardar archivos en e”. Ignoro que es ‘e’ porque aparecía cortado el botón. Estas cosas las tenían que tener previstas los traductores del sistema, pero como siempre se les hace caso omiso cuando el programador dice “hasta aquí aparece el botón y si hay algo mas, ¡a la mierda!”, en este apartado no había botón de saltarte la opción o decidirlo mas tarde. Era una opción de uso u otra que no comprendías. El tercer botón solo te decía notas sobre privacidad.

Windows 10: mas mensajes de espera

Windows 10: mas mensajes de espera

Después de eso otro mensaje de esos tan habituales y bonitos con que nos deleita Microsoft tan habitualmente en todos sus sistemas:

“Esto puede tardar varios minutos.”

La primera entrada

Cuando por fin entré el Windows, lo primero que hice fue irme a actualizaciones, notaba que la tarjeta de vídeo aun no estaba en su resolución nativa. Decidí que fuera el propio Windows Update quien me pusiera la versión recomendada y firmada por ellos, así debería compenetrarse mejor con mi tarjeta y con la versión de Windows (o eso creía). El caso es que aparecieron muchas mas actualizaciones de seguridad, y eso que en uno de los tropecientos mensajes de “espere por favor, actualizando con las ultimas versiones.”, te decía que iba a aplicar todas esas mejoras. Pues ya veis, no lo había hecho del todo y había mas para que te divirtieras viendo pasar la barra de porcentaje. Además lo bonito de entrar a esta opción es leer el mensaje nada amenazador de:

“Su equipo esta en riesgo, actualice o morirá.”

Esos mensajes tan agradables que te gusta ver nada mas poner nuevo sistema.

Pues nada, le di a buscar actualizaciones… y conseguí…

Mi primer pantallazo azul

Pues no, no eran verdes, en este Windows 10 volvieron a ponerlos azules. Será para desconcertar a los usuarios. Con Windows 8 Preview (que tuve la deferencia de probarlo bajo virtualización), los pantallazos azules de la muerte salían de color verde. Parece que en esta ocasión vuelven los tonos cielo. Como en aquel Windows 8 te acompaña una carita triste, un mensaje de que se ha ido todo a la porra, y añade un código QR para que mientras se va bloqueando el ordenador te distraigas escaneando con tu móvil dicho código para saltar a una página de: “por qué cree que se ha ido todo a la porra”. También añade otra frase adicional y más técnica para que si se te ocurre preguntar a un “pringao howto” y que éste tenga la base de datos de todos los errores existentes en su cache cerebral, puedas preguntarle justamente por el nombrecito en clave del problema. Antes eran errores crípticos, y ahora son jeroglíficos acompañados de frases comprensibles para preguntar a otro. ¡Esto es una gran mejora parece ser!

Había pasado 1 hora y 10 minutos desde que empecé a instalar. Mi primera marca de fallo crítico con Windows 10. ¿Lograré superarme la próxima vez? ¡Lo veremos en próximos errores de la muerte!

Windows Update, parte 2

Con el siguiente reinicio, lo volví a intentar… volví a la opción de poner actualizaciones y otra vez a bajar éstas. Puso todas menos la de la tarjeta gráfica. Hizo un par de reinicios y todo aplicado. Pero aun no había metido la de la tarjeta gráfica. Tuve que forzar una tercera vez esta opción, y esta vez si tragó. Por fin parecía que funcionaba a la resolución y volví a tener sonido a través del monitor por el HDMI. Aunque ya había desactivado el Cortana para que no diera por culo por el altavoz.

Instalación de los primeros programas

Recuerdo haber bajado primero el Mozilla Firefox, creo que casi todos los que manejamos ordenadores solo tenemos que usar una vez el navegador nativo (en este caso el Microsoft Edge, que es el nuevo navegador sustituto del Internet Explorer). Aun así se afanan en decir que su navegador es mejor y mas rápido que la competencia, poniendo estadísticas tipo:

“Mira mira… meamos mas lejos que los otros.”

Aunque solo por unos milisegundos de diferencia, como si eso te fuera a convencer realmente. Aun así puse el Firefox, que es con el que habitualmente me muevo en casi todos los ordenadores.

Lo siguiente que instalé fue mi Antivirus y cortafuegos junto con su licencia. Si ya se que Windows 10 es “hiper-seguro” y que Defender es la leche, y mas monsergas, pero yo quiero los avisos de mi antivirus de toda la vida para cuando navego, abro archivos sospechosos, y ejecuto programas maliciosos. O eso me dice siempre Microsoft que es todo lo que hago con mi ordenador. Además ya tengo pagada mi licencia, así que hay que sacarle partido.

Windows 10: USB Safety Remove (zona ampliada)

Windows 10: USB Safety Remove (zona ampliada)

También puse mi gestor de extracción de dispositivos: USB Safety Remove, del que tengo licencia vitalicia y es mucho mas visual, completo y sencillo de manejar.

Windows 10: Ventana de USB Safety Remove

Windows 10: Ventana de USB Safety Remove

Después de eso, apagué el ordenador porque tenía que introducir el segundo disco duro a mi configuración, ya que los datos están en otra unidad, aparte de otros muchos programas en versión portable. Así que cogí este, lo introduje en el rack de 3,5” que tengo en una bahía de 5,25” y volví a encender el ordenador.

Al entrar a Windows, empezaron a ponerse en funcionamiento las nuevas unidades, tal y como estaban con sus ficheros.

Lo primero que hice es buscarme un tutorial para cambiar el fichero de memoria virtual del WIndows, no sea que hubieran cambiado de ubicación donde hacer todos los pasos. Mas o menos es lo mismo solo que Sistema ahora se encuentra perdido en otra parte. Así pude asignar este a una partición que tengo especial para esto, solo para temporales de Windows, y no gasta demasiado la unidad SSD con los temporales del sistema que se re-escriben hasta la saciedad.

También re-ubiqué el temporal de la cache de Firefox a su carpeta original en otra partición, donde guardo temporales de programas que utilizan mucho este tipo de carpetas, esto aumenta la vida útil de los discos SSD cuando los tienes. Después ya empecé a personalizar un poco la configuración y marcadores de mi Firefox, para volver a tener cierta apariencia a lo que uso habitualmente, aunque evidentemente han cambiado iconos y algunos elementos de éste programa bajo Windows 10, habrá que acostumbrarse. De momento no he metido Adobe Flash Player, si puedo evitarlo mucho mejor. Creo recordar (y si no cambian de idea) para el 2020 lo van a abandonar definitivamente. Así que como YouTube parece funcionar con HTML5 (de hecho probé que funcionaba bien la reproducción, y que apenas se nota cuando pasas de ventana a pantalla completa, algo hemos mejorado en ese aspecto), y que Netflix no se queja de que tengo que poner componentes adicionales, pues listo, pasando del Flash.

Puse mi “codec pack” favorito: K-Lite. Bajé para la ocasión una versión un poco mas actual que la que venía usando en edición estándar y la configuré convenientemente. Probé algunos vídeos con el reproductor por defecto que ahora parece traer el Windows 10: Películas y TV, creo que se llama.

Empecé también a añadir los programas de mensajería: Skype ya viene integrado, puse mi plug-in de grabación de audio/video: Evaer, y añadí el Telegram Desktop. Viber y el WhatsApp para Windows, ya que es muy cómodo escribir con el teclado del ordenador que en el teclado virtual de un móvil.

Windows 10: Usando Daemon Tools Lite 10 y EZ CD Audio Converter

Windows 10: Usando Daemon Tools Lite 10 y EZ CD Audio Converter

He de decir que he adquirido una par de licencias mas de programas en PC para mi uso personal: Daemon Tools Lite 10. Estaba usando la edición gratuita hasta la fecha bajo Windows 7, mi versión no tenía aun anuncios por ninguna parte. Como iba a poner una mas actual y preparada para Windows 10, el precio que tenía me pareció razonable para algo que utilizo habitualmente. Además también he comprado EZ CD Audio Converter, que aunque es un poco mas caro que el anterior, ahora junto al otro los estoy utilizando habitualmente para pasar discos y completar un regalo para mi madre: “sus CDs a MP3 y al NAS, así podrá seleccionar mucho mejor la música que quiera desde un Android TV y un adaptador de Bluetooth a equipo de música”. ¡menudo regalazo! ^_^

Con la conexión del disco duro de 3,5” añadí muchas versiones portables que ya tenía configuradas, por ejemplo FileZilla (mi cliente FTP preferido). Así aproveché para conectarme al NAS desde el Windows 10 por FTP y ver si el rendimiento de transferencia de archivos era igual, mejor o peor. Comprobé que era mas o menos similar a lo que usaba, con la salvedad de que ahora cuando termina de hacer una operación larga, te da un aviso de notificación con sonido y todo. En operaciones largas te enteras antes de que ha terminado.

Tengo muchos mas programas portables, que gracias a que son así me han solventado mucho el uso y personalización del sistema. He ido mas rápido gracias a esto. Otros he preferido poner la versión instalada, para ver si mejoraban su desempeño.

Conectando cosas por USB 3.0

Lo cierto es que parecía que mis USB 3.0 funcionaban bien, ya que había conectado alguna llave de memoria con esta versión de USB y parecía que funcionaba adecuadamente. Se me ocurrió encender uno de mis Dock de discos duros, pero no lo reconocía, por mucho que forzase el “buscar nuevo hardware”, que a veces me pasaba desde Windows 7.

Lo curioso del asunto es que puse otro de mis Dock, el IT-CEO Modelo IT190 que tiene 3 discos duros de los 4 que soporta, y se montaban sin problemas. Pero mi modelo Orico 6648SUSJ3 BK no quería funcionar.

Solo tuve que bajarme los controladores mas actuales de la tarjeta de puertos USB 3 por PCIe que estoy usando ahora, ponerlos y reiniciar el ordenador.

En el siguiente inicio, todo funcionaba bien. Aunque para ir poco a poco quite todas las unidades de disco y sólo deje 1 para evitar problemas iniciales. Lo encendí y se puso en marcha y accedí a los datos. Así que lo desconecté de nuevo con seguridad y volví a meter las 4 unidades que tenía en ese Dock de Orico, encendí y ningún problema mas. Eso sí, parece que le cuesta autodetectarlo cuando lo enciendo. Y es que el manejo semiautomático no es instantáneo del todo. Esto ya me pasaba bajo Windows 7. Aproveché para hacer unas cuantas transferencias mas de esos discos al NAS y probar mas el rendimiento.

Personalizar la barra de inicio

Windows 10: Personalizando el menú de inicio

Windows 10: Personalizando el menú de inicio

Durante bastante tiempo en Windows 7 y en XP he utilizado barras de acceso a menús personalizables (o lanzadores de aplicaciones). El menú de Windows a veces se me quedaba corto para determinadas operaciones o personalización propia. Ahora con el nuevo Windows y su “Tiles”, por el momento no estoy utilizando aplicaciones adicionales.

Cuando te viene preinstalado el Windows 10, el menú parece un puñetero anuncio dinámico, cambiando cosas, mostrándote chorradas, etc. Todo para que parezca mas “multimedia”. Por suerte he quitado todas esas tonterías, a lo sumo he dejado la del tiempo, y las demás las he personalizado con acceso a aplicaciones que utilizo habitualmente, organizadas por temáticas. Poco o nada ha quedado de la personalización original. Aunque no lo he personalizado aun los colores, dejando todo bastante “por defecto”. Y es que aunque me guste cierta personalización, no me gusta cambiarlo todo demasiado que me olvide de cómo es el sistema sin personalizar, que la mayoría de gente tiene y que por desgracia me tocará utilizar en estos tiempos para explicar cosas a otras personas.

Windows 10: Barra de tareas y zona de notificaciones

Windows 10: Barra de tareas y zona de notificaciones

Aun me cuesta acceder a los programas tal y como los tenía bajo Windows 7, que ya sabía a dónde había que ir. Al menos con lo que tengo puedo manejarme medianamente bien y acceder a las aplicaciones que utilizo habitualmente. Y así dejar el fondo del escritorio y la barra de tareas lo mas limpia posible.

¡Mi explorador de archivos nativo no tiene pestañas!

Si había un complemento adicional que me gustaba usar bajo Windows XP y 7 era una aplicación llamada: QTTabBar.

Y es que este programa bajo Windows 7 me ha estado solucionando la vida para no tener que abrir múltiples ventanas dentro del Windows y administrar contenidos. Lo tenía tan bien personalizado que hasta usaba accesos directos a carpetas y unidades de red de uso continuo.

Pues bien, algo totalmente incomprensible es que los programadores de este Windows no hayan incluido esta tecnología en esta versión, ahora que casi todos la utilizan. Su propio explorador web la utiliza. Pero con el explorador de archivos, hacer simples operaciones con ficheros te te obliga a abrir, si o si, varias ventanas para acceder a tus carpetas.

De momento he solventado este problema utilizando una aplicación portable, que si bien no manejaba mucho bajo Windows 7, ya empezaba a vislumbrar que tendría que hacerlo en el futuro, y es que las mejoras de QTTabBar empezaron a escasear y me esperaba lo peor (que se hubiera abandonado el proyecto). Así que no me quedaba otra que buscar alternativas a administradores de ficheros manejables.

Windows 10: Explorer++, una aplicación portable

Windows 10: Explorer++, una aplicación portable

Explorer++, (que también puedes encontrar la versión portable desde la web de PortableApps), te solventará bastante este problema. No es perfecta (tiene algún fallo conocido, aunque creo que lo han arreglado desde la última versión beta, y tampoco parece muy personalizable de forma sencilla (seguramente si lo sea, pero no tan sencillo como elegir todo desde las opciones/preferencias del programa), pero se asemeja bastante a la funcionalidad que buscaba sin tener que abrir múltiples ventanas desde Windows. Una sola aplicación o ventana y muchos accesos desde dicha aplicación.

También estoy probando Directory Opus 12 para Windows. El mítico programa de Amiga me ha llamado la atención siempre. En Windows no lo había probado nunca, pero me he descargado una versión de evaluación. Tengo que decir que si bien aun utilizo una versión libre en Amiga (versión 4), en Windows no me acostumbro del todo a cómo lo han hecho. Tiene cosas interesantes, pero quizás lo que mas me revienta es que no es un programa precisamente barato, tanto la edición Lite como la Pro (que es mas interesante e incluso el módulo FTP. Este también permite usar pestañas en la ventana de Fuente y la de Destino, aunque no es tan transparente su uso como el añadido de QTTabBar.

Quizás otros prefieran utilizar el Total Commander, que se asemeja muchísimo al programa de GP Software y a otro bien conocido por los usuarios del antiguo MS-DOS: Comandante Norton. Pero jamas me he acostumbrado a su forma de utilización, y eso que éste tiene un módulo FTP muy interesante. Por contra también es un programa de pago, y tampoco es barato.

Mi adaptador Bluetooth por USB funciona bastante mejor

Ahora con Windows 10, el manejo de dispositivos Bluetooth, en concreto los auriculares, parece que funciona mucho mejor que bajo Windows 7 con los controladores. Algo bueno puedo sacar del cambio. Parece que ya no se pelea el Skype por apropiarse del micrófono de los auriculares y puedo elegir que use el de la WebCam mientras escucho por los auriculares. Así otra cosa buena que hemos sacado. Esto evitará que de momento compre otro transmisor Bluetooth analógico para sustituir el que se me ha roto recientemente. ¡Hay que ahorrar para el nuevo equipo!

Windows 10: aquí puedo encender dispositivos Bluetooth

Windows 10: aquí puedo encender dispositivos Bluetooth

Lo único que no he podido encontrar es cómo hacer un acceso directo para poder añadir algunos dispositivos habituales de conexión habitual y poder conectarlos cuando yo quiera pulsando un icono. Siempre me tengo que ir a la bandeja de notificaciones, abrir el icono de Bluetooth y desde ahí acceder a ver todos los dispositivos Bluetooth para elegir desde ésta ventana el que quiero conectar. Esto debería hacerse automáticamente, pero con los auriculares, sobretodo cuando se conectan al último dispositivo y este cambia constantemente (tableta, mac, pc, etc…), a veces no se acuerda a donde tiene que autoconectarse, y tienes que forzarlo, aunque esté pegado a él a la hora de encenderlo. Con un acceso directo al dispositivo en concreto sería mas fácil que tener que hacer todo el proceso para llegar a él. ¡Dudo de que se pueda hacer algo así por el momento! Si alguien sabe cómo, que lo deje en los comentarios, gracias.

El fallo de iniciar el ordenador y entrar al Windows desde el principio

Tengo serias dudas de que se haya arreglado milagrosamente, creo que en algún momento volverá a hacerme la puñeta. En los primeros días de uso del ordenador con Windows 10 seguía apareciendo el fallo de entrada al Windows y tener que resetear con el botón de la torre para un segundo inicio sin problema alguno. En estos últimos días el fallo parece haber desparecido totalmente, igual que el de amago de 3 intentos antes de entrar en la pantalla de visualización de la BIOS y empezar a cargar Windows.

Estos son los fallos aleatorios que me han estado mareando por años. Ahora parecen haber desaparecido, pero no descarto que vuelvan a venir tal y como han desaparecido. Generalmente estos fallos intermitentes guardan en su interior un fallo mas grave y definitivo.

A finales de agosto volvió a aparecer el fallo del interruptor de la torre, que de momento no ha vuelto a aparecer otra vez. ¡Toquemos madera!

¡Toda la memoria al tiempo!

Como os comentaba mucho mas arriba, tuve que quitar módulos de memoria de mi ordenador, por problemas de latencias o al menos eso creía. Bajo Windows 7 no me dejaba disfrutar de toda la memoria, pero he probado a conectar ahora toda nuevamente (los 4 módulos de memoria, siendo 2 de 4 y 2 de 1, total 10 Gb, de 2 fabricantes diferentes y en parejas), y por el momento no se ha quejado de problema alguno.

Así que vuelvo a disfrutar de toda la memoria que tenía el ordenador.

¡Muchos programas mas por instalar!

De momento es todo lo que os puedo relatar sobre la configuración. Me quedan muchas mas cosas por hacer. Realmente hasta recuperar las funcionalidades que hacia con Windows 7 y todo lo que usaba habitualmente pasará tiempo.

Eso sí, seguramente ponga menos programas de los que usaba antes, ya que algunas cosas las tengo ahora en otros equipos, por los problemas que he estado sufriendo a lo largo de estos años. Así que es probable que ni siquiera me proponga poner esas utilidades que ahora ya no uso.

Ya he probado alguno de mis juegos comprados en Steam, aunque no son títulos de última hornada, algunos si utilizan tarjeta 3D y el mando de juegos que tengo de Logitech. De momento funcionan sin diferencia alguna con el Windows 7.

Aun me queda probar cosas relacionadas con los emuladores y la capturadora Elgato, para continuar con mi intención de hacer algún que otro tutorial mas sobre AmigaOS y/o utilidades.

Opinión preliminar

El ordenador de momento parece funcionar mejor que antes. Si bien con Windows 10 no se han arreglado todos los problemas que tenía, si se han atenuado algunos que había detectado. Ignoro si es por esa manía que tiene Microsoft de hacernos cambiar sí o sí el sistema (quieras o no) a la última versión. Aunque algunos fallos se han convertido en intermitentes (ahora parecen no existir, veremos que pasa en algunas semanas mas), y otros han mejorado “mi experiencia” como poder usar toda la memoria o usar el adaptador Bluetooth por USB y que Skype no se apropie de los micrófonos de los auriculares. Todo esto parece funcionar bien.

Windows 10: Continuando la tarea para el regalo de mi madre

Windows 10: Continuando la tarea para el regalo de mi madre

El manejo, aunque hay cosas muy similares, otras han cambiado completamente, en especial cosas relacionadas con acciones nativas, el interfaz Ribbon es bastante mas confuso. El menú de inicio con el buscador integrado parece mas cómodo que el que se usaba en Windows 7, pero aun no me he acostumbrado a la posición de los accesos a las utilidades tal y como las tenía en mi anterior sistema.

Pasará algo de tiempo hasta que me sienta “a gusto” en esta nueva versión de Windows. Si bien me ha parecido menos traumática que las primeras impresiones que tuve al utilizar Windows 8 Preview.

En general puedo decir que “algo he mejorado” pero espero mas resultados a medida que pase el tiempo, pues apenas hace una tres semanas del cambio. Si este cambio me permite aguantar un poco mas con el equipo que tengo, bienvenido sea. Además he invertido poco dinero en él.

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