El pillaje industrial

En vez de mejorar los sistemas de distribución de contenidos por Internet, siguen errando en el mismo problema.

¡Pongamos multas a los que lo hacen! Si es necesario enchironemosles, cerremos sin posibilidad de replica su páginas web. Y sigamos sin ofrecer diferentes posibilidades.

¿Qué falla en la distribución actual?

  • Es limitada: en contenidos, en posibilidades, en catálogo, en formatos.
  • Te imponen una serie de criterios que «a su juicio» son los adecuados, que limitan la posibilidad de una experiencia completa, las cuales ponen trabas al propio usuario.

Libro electrónico, ejemplo muy conocido: Amazon

Es innegable que lo han hecho francamente bien, pero no perfecto. Han sabido sacar un lector de libros electrónico medianamente decente, pesa poco, es relativamente fácil de manejar, tiene medianas opciones para leer, han sabido realizar el trabajo de venta rápida y sencilla. Buscar, comprar y descargar. Todo bastante simple. Aun así y dudo que sea por ellos mismos, han tenido que poner una capa de protección a sus libros, que impide que se vean en según que dispositivos. Por ejemplo en el lector de libros electrónicos para iPad, si compras un libro que solo se puede ver en «este formato» no podrás leerlo en otro, no porque no se permita en otro, sino porque la protección que lleva no te deja hacerlo. ¿Quien dice que un ordenador de sobremesa no supere en velocidad a un iPad por muy moderno que éste sea?, ¿o que no puedas leerlo en el Tablet Android que tengas en casa? Porque lector para para ambos de Amazon existe.

Música, iTunes y su tienda en Apple

Personalmente no lo he probado, pero conozco a gente que lo ha hecho, también es un sistema «sencillo», también se lo han montado relativamente fácil. Se han llenado de dispositivos que son compatibles con su tecnología (los suyos), y han decidido montar su negocio alrededor. Su reproductores de contenidos portátiles no es que sean de lo mejor, pero cumplen con relativa sencillez su cometido. Después tienen diferentes añadidos de otras marcas para esos dispositivos (altavoces que se acoplen a tu iPod o similar con el fin de reproducir —al aire— la música, sin tener que estar relegados a escucharla en unos cascos mínimos. Además también han sacado reproductores para ordenador en su sistema y en el otro mas usado. Su tienda es relativamente sencilla de navegar, encuentras la música, la eliges, puedes escuchar un trocito, y si te gusta pasas por caja y te la descargas. Tiene una opción de mayor calidad, y otra sin protección. La pega, que tienes que pagar mas por dicha opción, y que no está en todas las canciones. Por supuesto, como de costumbre hay un filtro de protección en «las baratas», que te impide reproducir en según que dispositivos autorizados y con según que limites de cantidad de reproductores. Con lo cual, el día que decidas cambiar de reproductores o aparatos que no sean compatibles con dicho sistema, «vas aviado», porque te encontrarás con que no puedes reproducir tu música pagada legítimamente.

En este país (España) Vídeo

  • No hay una opción medianamente sencilla para todos los gustos, al menos nadie me ha hablado «maravillas» de sencillez, pero si he leído muchísimos inconvenientes de cada uno de ellos. Hay muchos servicios con pocas opciones y muchas restricciones.
  • Es cara, algunos cobran por contenido y no tienen cuotas si eres medianamente «adicto» a ver cada día vídeo. Las cuotas que tienen son abusivas, en otros países están mas acorde y con mayor catalogo y opciones que en este. Aluden a «los derechos de autor siempre» pero no se limitan a adaptarse. Si no pasas por su caja, eres el malo por no querer compartir tu riqueza con sus alforjas ampliamente llenas.
  • El catálogo es limitado: Salvo raras excepciones, ninguno tiene de todo. El planeta es muy grande y hay muchos contenidos, la mayoría de ellos en otros idiomas, que no tienen prevista su incursión aquí, porque según algunas compañías distribuidoras «no hay mercado». Si no hay mercado ¿como es posible que haya gente que lo encuentre y quiera descargarselo? Entonces si hay mercado, pero se refieren a que no todos van buscando «cosas tan selectas» o «solo una mínima parte», pero como no se conocen ¿como van a saber si realmente les interesa? El boca a boca por Internet ha hecho precisamente que muchas cosas se conozcan, incluso «no habiendo mercado para ellas», y se han distribuido, y se han conocido, y han vuelto a ser mas conocidas hasta que se han dado cuenta de «que si había mercado». Pero si no le dan una oportunidad ¿como se atreven a ser tan soberbios para afirmar que no es interesante?

Hay muchas plataformas pero todas adolecen de tener un catalogo limitado ¿nadie se ha planteado a crear una plataforma de plataformas? un espacio donde ofrecer todo el catálogo, cada uno —si quiere— con sus absurdas restricciones, con sus precios desorbitados, pero haciendo que todos estén accesible para todo el mundo de una forma mas sencilla? Pues ya es hora de planteárselo. La tiendas como las de Amazon, Google, Apple ya han hecho «sus deberes» (como les gusta decir a las personas importantes), incluso estoy seguro de que si se lo proponen aceptarían encantados a añadir una capa extra para poder vender sus contenidos. E incluso que varias compañías ofrezcan el mismo contenido a diferentes precios y calidades, y dependiendo del usuario que vea y crea interesante una u otra oferta, ya veríamos si hay o no demanda y al mismo tiempo oferta e incluso una verdadera competición de precios a la baja, cuando se den cuenta de que unos que tienen muchas restricciones venden menos que otros que no las tienen por el mismo precio o inferior.

Posibilidades

Las posibilidades en contenidos suelen ser limitadas cuando ponen limitadas formas de poder disfrutarlas.

Cuando nos vendieron la tecnología del DVD, nos dijeron que tendríamos:

  • Mayor calidad de imagen y sonido.
  • Estaría en varios idiomas.
  • Posibilidad de subtítulos.
  • Posibilidad de añadidos extras.
  • Posibilidad de ver desde diferentes ángulos una misma escena.

Solo en contadas producciones tienes alguna de estas opciones en DVD o en Blu-ray (la tecnología actual de alta definición del momento).

Las que son mas habituales son varios idiomas y varios subtítulos. Pero no en todos, e incluso en ediciones modernas no se han preocupado de actualizar dichas posibilidades.

Ejemplo:

«Hace mucho tiempo vi por televisión una serie llamada Shogun, cuando solo había 2 cadenas de televisión en España. En esa «edición» televisada, yo era muy pequeño, pero recuerdo que en las zonas donde hablaban en otro idioma (pues va del Japón feudal), hay momentos en que hablan en otro idioma, y en esas zonas al menos tenías subtítulos para saber que estaban diciendo.

Muchos años mas tarde encontré la posibilidad de descargarla por Internet. Pero no tenia la opción de leer estas partes con subtítulos.

Cuando salió la opción de DVD, no me lo pensé dos veces. La adquirí. Me compré dicha edición, y descubrí, que aparte de haberse gastado un pastón en una caja un poco incómoda para poder desplegar todos los discos. Tener una calidad similar a la que me había descargado de por ahí. No tenia dicha opción de subtítulos en esas escenas. Por lo cual me planteo ¿cómo es posible que, teniendo la tecnología a nuestro alcance, con las opciones que ya de por si se han desarrollado, no se aproveche ésta? Es mas fácil coger el vídeo de Dios sabe que estudio, empotrarlo en el nuevo sistema, ponerle una caja mona, y decir «edición en DVD», que da igual que hubiera sido en VHS o en carretes de Cine Exin, tiene las mismas posibilidades de visionado, igual que mi copia ilícita que aun sigue guardada por algún DVD de datos perdido.»

Ahora con el nuevo mercado de «vídeos a la carta», es cuando se hace patente que Internet sirve para algo mas que publicar chorradas en los patios de vecinos que tenemos por redes sociales (lo de «patio de vecinos» viene de mi madre, con tan acertada descripción de las redes sociales gracias a la explicación de sus hijos).

Internet acerca conocimiento a todo el mundo. Algún erudito de varios siglos de antigüedad pasada puede haber dejado su legado escrito. Otro alguien lo puede escanear y poner en línea, un tercer grupo puede hacer traducciones sobre dicho texto. Y el último en el eslabón puede no solo bajarse el original escaneado en el idioma fuente, sino que puede bajarse las traducciones, puede acceder al conocimiento por el cual ha traducido eso y aprender por si mismo a traducirlo. Con lo cual, no solo estamos diciendo que sea «para ver y escuchar una música enlatada de consumo rápido». Sino que estamos aumentando nuestro conocimiento en conjunto. Ayudándonos de verdad, los unos a los otros, en diferentes puntos del planeta y todos al unisono. Ese es el poder de Internet. Ese es el verdadero Internet que me gustaría poder disfrutar. Y no el de las limitaciones absurdas de «no se puede, porque tiene derechos de autor».

¿Qué ofrece la opción ilícita? ¿Por qué triunfa tanto? ¿Es todo gratis lo que se busca?

Está demostrado que aunque algo sea de pago, se compra, siempre que cumpla las expectativas del que lo compra. Sino no lo hace, se busca otra opción. Por mucho que se escuden en «es que hay piratería», «lo quieres todo gratis», etc, etc.

Mucha gente ha pagado por un equipo o equipos. Ha pagado por una conexión medianamente decente y rápida. Ha pagado incluso por medios de descarga rápida precios adecuados a sus necesidades. Y después se busca la vida para encontrar lo que quiere, ¿por qué? ¿por qué lo quiere todo gratis? Si fuera eso, no habría pagado por la tecnología que posee. no habría pagado por la conexión, ni por la electricidad que todo eso gasta, ni por la cuenta de descarga directa. Simplemente iría a casa de un amigo, le gorronearía sus equipos, se lo descargaría desde su cuenta, y lo «consumiría» desde ahí, se iría a su casa y aquí no ha pasado nada. Eso si es gratis.

Lo que mas me preocupa de todo esto es que no son conscientes de sus propias decisiones Es la misma industria (sea de un sector u otro) la que se queja el problema actual cuando son ellos mismos lo que lo han generado.

Durante muchos años nos han estado vendiendo el «cine en casa». Han vendido infinidad de aparatos para verlo, que al final en su mayoría se a convertido en pantallas enormes, equipos para reproducir contenidos de diferente índole, incluso para generarlos nuevamente (creándolos desde cero, o grabándolos nuevamente).

Son ellos los que han sacado las videocámaras, los grabadores de discos de música y vídeo. Los discos vírgenes. Las diferentes tecnologías de compresión de contenidos. Los programas de vídeo-edición y montaje. Los cursos para aprender esa nueva ciencia y conocimiento. ¿Y ahora vienen a decirnos que tienes que pasar por caja para ver sus contenidos?, ¿no solo una vez, sino de varias formas diferentes, para según que formas de verlo?

Cuando compras un libro o una publicación periódica. Lo puedes leer una o mil veces. Hojear, pasar rápidamente por su contenido. Lo puedes dejar en un estante de la librería o sobre la mesa. Pasa otro familiar y hace lo mismo. Pasa un amigo y dice: «préstamelo». Lo lee, lo deja en su mesa lo ve otro amigo. Ese en vez de pedirlo prestado dice: «¿qué tal es?». Es decir ¿que le importa a la editorial que su libro sea conocido? Es mas cuanto mas sea conocido mas lo comprará la gente. Si lo pones aun precio desorbitado lo compran 3 y se lo leen varios cientos. Si lo pones a un precio ajustado a las posibilidades acceden a él muchas personas.

Ahora pasamos a un nivel intangible. Los contenidos ya no son físicos, son meros datos de 1 y 0 en una máquina que hemos inventado. Se guardan en un extraño dispositivo que llamamos disco duro, y que es como las hojas del papel de una forma diferente. Allí el libro es una mínima parte de ese espacio. También se deja sobre la «mesa de sistema operativo». Puede acceder a él cualquier persona que se siente delante de la pantalla. Lo puede leer varias personas, puedes acceder a ese conocimiento cuando quieras, buscar una palabra, frase o párrafo, leer un extracto, incluso imprimir un trocito para dárselo a un amigo y que se aficione a la lectura: «que es muy cortito» (también famosa frase de mi madre :mrgreen: ). Todo parecen posibilidades.

Incluso me atrevería a decir, que no solo lo puedes encontrar en un idioma, sino en varios, y si eres aficionado a aprender otros idiomas, o querer aprender leyendo en otros idiomas para mejorar el nuevo, puedes tener acceso a él.

Incluso añadiría la posibilidad, si conoces un tercer idioma en el que no esta dicho libro, puedes aventurarte a traducirlo tu mismo para que otros que solo conozcan ese idioma puedan acceder a dicho conocimiento ¡ellos también tienen derecho a poder acceder! A fin de cuentas, Internet sirve para eso: «Acercar el conocimiento a todo el mundo.»

¿Pero que pasa cuando intentamos monetizar eso por lo que llaman industria de la cultura?

En un libro en papel se escudaban en la distribución y los materiales. En un libro en algo que llamamos «fichero», que solo ocupa una ínfima parte de lo que ocupa en el anterior formato. No solo eso, en el anterior sistema costaba crearlo mas materiales, mas distribución… Pero ¿que cuesta lo mismo de replicar electrónicamente? Supongamos que está alojado en la editorial del que lo publica, en su disco duro. La tienda lo pide a dicha editorial y se lo copia también a su ordenador. Tiene espacio para ello se ha comprado un nuevo disco duro de «chopitantas» estanterías nuevas. para poder vendérselo a sus clientes. El cliente lo compra desde esa tienda y lo empotra en su mega equipo último modelo. La distribución es Internet, ya existe desde hace varias décadas, la infraestructura ya esta puesta en su mayor parte. Los materiales originales son un programa de edición del libro que lo graba en algo llamado fichero de un formato elegido. Pero las copias son idénticas al original, sin perdida alguna de calidad. Del libro 1 al libro 512.768 es de la misma forma, tamaño, color, contenido y calidad. Ese último fue copiado hace 3 días y el primero hace dos años. Pero sigue siendo igual. Pueden re-editarlo o que este siempre en stock. Las copias van a ser creadas y distribuidas en el mismo segundo que se pagan. Parece que todo son ventajas.

Aquí falla algo. Ahora el precio no puede ser tan alto, por lo tanto solo pagas por el contenido, no por la distribución, que en su mayoría es amortizada por las primeras copias de tu negocio de distribución de contenidos en línea.

Por supuesto, un libro no tiene contenido comparado con la música y el vídeo, que son infinitamente mas «pesados». Pero aun así también se amortiza igualmente. El problema es la cantidad y el ancho de banda que tienes que pagar para que la gente pueda acceder a una velocidad adecuada a tus contenidos. Cuanto mayor sea la pretensión que tengas, mayor gasto tendrás que hacer de inversión para que puedan acceder muchísimas personas.

Aquí los contabilizadores de productos quieren su trozo de pastel. Antes veían normal que un periódico lo leyese no solo el que lo compraba sino varios miembros de su familia. Que una película en VHS, DVD o cualquier otro formato le pasase lo mismo. O que un disco de música en LP, Cassette o Compact Disc lo oyeran varias personas. Pero ahora con la distribución en forma de fichero lo han capado aun mas. Cada persona tiene su dispositivo portátil. La mayoría usan cascos, solo una persona por dispositivo. Cada vez mas autistas, cada uno escuchando sus contenidos en su dispositivo. Sí, se lo puede pasar a otra persona los cascos o el reproductor pero en cualquier caso «solo habrá 1 escuchando» al tiempo. Si, puede comprar unos altavoces para acoplar al dispositivo portátil o una pantalla externa mas grande, pero tendrá que hacer una inversión en dicho aparato adicional, que es como pagar una cuota para que otros familiares o amigos puedan ver y escuchar antes lo mismo que con otros sistemas ya hacían antes sin tanto problema. Pero no todo el mundo hace eso, por lo que en cierta medida el precio del contenido es mayor para los que venden contenidos, aunque consideran que sigue siendo «poco».

El nivel de protección es mayor. Antes le prestabas un libro a una persona, y no había un portero en la portada diciendo: «¿tiene permiso para leerlo? ¿ha pagado por ello?»

Ahora, si pasas un fichero de un libro, música o vídeo con protección, te dice que no estas autorizado a verlo. Por lo cual tienes que ingeniártelas para «quitar la protección», o conseguir el mismo contenido de forma ilícita para poder prestárselo a tus amigos y familiares. Son ellos mismos los que obligan, en cierta medida, a que seamos consciente de que no podemos prestar contenido como antes lo hacíamos y no había problema. Solo que ahora en vez de hacerlo en mano y saludarnos en persona (algo que si que se esta perdiendo). Lo hacemos desde otro país con alguien que acabas de «no conocer»:

«—Hola amigo desconocido, que tengo este libro maravilloso, que ¿si lo quieres leer?
—Pues me han hablado muy bien de él, ¿me lo dejas?
—Venga chiquitín, te lo dejo aquí para que lo descargues cuando quieras.»

Esa es la diferencia. Que ahora hay mas gente que puede acceder a ese conocimiento. Aunque «no haya mercado», pero hay que ver cuanta gente interesada hay «oyessss».

Los sistemas ilícitos dan eso. No es sencillo precisamente, lo veo complicadísimo, pero nos hemos acostumbrado a «acceder a ciertos sistemas» saltándonos limitaciones absurdas para conseguir ese conocimiento o ese entretenimiento puntual de última hornada.

Si no se ajusta a tus necesidades, otro alguien lo sacará en otro formato, con otro «peso» de tamaño, con otra calidad, con otras posibilidades, desde otra forma de distribución. Y sino puedes ofrecer el que hay en otra forma tuya.

No son sistemas tan sencillos como irse a alguna empresa muy conocida, elegir el titulo, leer la descripción, y si te gusta comprarlo y tenerlo en tu dispositivo.

De hecho tienes que aprender a sortear publicidades de Internet. A que no todo lo que ponga «descargar» es el enlace que te interesa, pues hay —como en todas partes— mucha gente que intenta aprovecharse, y mas cuando es algo es muy conocido o está de moda. Tienes que aprender a usar programas no solo para localizar dicho contenido sino para poder verlo. A veces incluso tendrás que aprender a convertirlo de un formato a otro, porque te lo pedirá alguien que solo puede verlo de una determinada forma pero no como lo encuentras.

Ni es sencillo, ni es gratis. Que no os engañen con sus argumentos de «no todo puede ser gratis, tienes que pagar por ello» (y si pudierais, varias veces por lo mismo —que ya lo intentáis— y varias veces por verlo, que seguro que lo lo estáis pensando como hacerlo, con alguna absurda limitación de que el ancho de banda hay que pagarlo, porque sino subiremos el precio del contenido mas aun).

¿Qué me gustaría tener?

  • Un servicio sencillo de acceder. Que no me obligue a instalar cosas raras para poder usarlo.
  • Bien catalogado, con buenas descripciones de los productos.
  • Que pueda encontrar cualquier contenido, de cualquier empresa, editorial, estudio de música o cine, o independiente.
  • Que los contenidos estén en varios formatos, que yo mismo pueda elegir éste, si se da el caso. O al menos que tengan una selección de formatos mas utilizados.
  • Sin protección, que pueda reproducirlo en el DVD del año catapún, o bien en mi ordenador PC o en mi móvil que no es de última generación pero que es mas potente que mi ordenador Amiga Classic. Y por su puesto sin restricciones de número máximo de reproductores admitidos. Tengo muchos en casa y de muchos familiares.
  •  Que este disponible siempre, no que me lo quiten en determinadas épocas aludiendo a que «no son interesantes», o que «no hay mercado».
  • Que tenga posibilidad de regalar a un amigo o familiar un contenido a un precio mas barato si yo mismo ya lo tengo. Incluso que esto sea exponencial, si se lo he comprado y regalado a varias personas.
  • Que tenga tanto la posibilidad de que mis contenidos siempre esten en línea o bien la posibilidad de descargarmelos y guardarlos en mis dispositivos de almacenamiento, en cualquiera que yo mismo elija sin tener que pedir permiso adicional.
  • Que no tenga que pagar «tasas adicionales» para los dispositivos de almacenamiento aludiendo a la piratería que ellos mismos han fomentado con todos estos dispositivos.
  • Si soy un alto consumidor de contenidos en línea, que tenga posibilidad de cuotas, por ejemplo a lo mejor me apetece ver una serie pero no guardarla en mi ordenador. Pero tener que pagar cada capitulo cada semana, me parece un atraso.
  • Que cuando salga un estreno en cines, no tenga que esperar varios meses para poder ver el mismo contenido que tarde o temprano saldrá en otro formato. Yo nunca voy al cine, pero si tengo mis sistemas de «cine en casa», por lo tanto quiero poder disfrutarlo en mi «sala de proyección» igual que lo disfrutaría otro que vaya físicamente a la sala de cine. Es mi elección, y estoy en mi perfecto derecho, pues he pagado por todo los sistemas necesarios y además los mantengo al día. No son baratos precisamente. Yo mismo me haré mis palomitas si es necesario.

Hasta que no encuentre un sistema que se le asemeje a lo que me gustaría. Ya os podéis ir metiendo vuestros eslogan por donde mas os guste. Podéis intentad cerrar medio Internet. Pero lo único que conseguiréis es que se codifiquen las conexiones. Y eso de «no meteremos en prisión a los usuarios» es una mentira como la de «no tocaremos las pensiones, la sanidad, ni la educación» (Y no hablo de este gobierno actual, hablo de todos los que han hecho lo mismo). No os cree nadie. Si metes en prisión a un administrador, ya estás metiendo en prisión a un usuario, pues los usuarios también son administradores.

¿Queréis una buena revolución?

  • Dejad de descargar y dejar de comprar (tanto virtualmente como físicamente).
  • Oír solo música y ver solo vídeos de lugares donde los pongan en línea lícitamente: YouTube tiene mucha música y mucho cine y series. Y cuando cierran un contenido, ya hay 5 que lo han vuelto a subir. Las Televisiones que emiten cosas actuales también tienen webs donde ver sus contenidos en línea. (Hay muchos servicios de tecnología de audio y vídeo en línea y a la carta o bajo demanda, podéis elegir cualquiera de ellos, a veces también se encuentran cosas que en el mas conocido no puedes acceder).
  • Leed de servicios que permiten lectura de libros en línea, hay varios así, pero no tenéis que pagar por ellos.

La pega es que tenéis que estar conectados a Internet, pero ya estamos pagando una conexión ininterrumpida, seguiremos usándola con los servicios que hay en línea. La industria los ha puesto en línea, aprovechadlos.

  • Ver solo la televisión normal, no paguéis por televisión a la carta. Tendréis que aguantar anuncios, pero podéis elegir apagar el volumen en ese momento, o saltar a otro canal como cuando hacéis lo mismo cuando navegáis para conseguir otra cosa, es mas o menos similar. O podéis hacer ejercicio en el paseo de la sala a la cocina para picar algo.
  • Leer periódicos electrónicos, casi la totalidad de los periódicos físicos tienen versión web. Y hay varios cientos mas que aun no teniendo periódico físico, opinan también por este medio. Incluso podéis leer opiniones de cualquier persona en sus blogs. También algunos comentarios son buenos en las noticias, aunque hay mucha morralla.

Veréis como se arregla mas rápido el conflicto de lo que creéis. Sin ventas y sin distribución ilícita, se les va a hundir el negocio en dos días.

Si todo eso falla…

  • Cread contenidos vosotros mismos, y ponedlos a distribución gratuitamente. Se acabo el problema.

ATENCIÓN: Puedes opinar sin meter Correo electrónico o Web.


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