Mirarse por dentro. La siguiente búsqueda

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Cuando se te cae el mundo exterior, las cosas tangibles pierden su significado o valor. Tu entorno parece vacío y ya no te sirve todo lo aprendido. Solo queda mirar tu interior y evolucionarlo. Estúdiate, pero no te consumas en el camino.

A menudo le digo a las personas que me importan que se miren por dentro. Me responden con: “¿qué tengo que mirar? ¿cómo se hace?” o simplemente con un: “es muy difícil.

Claro que es difícil, pero no imposible. Difícil quiere decir que tardas un poco mas, pero lo que encuentres merecerá la pena. Si todo fuera fácil no le tendrías ese respeto y por lo tanto no lo apreciarías lo suficiente.

Estudiarse significa mirarse dentro, ver tus comportamientos tanto los que piensas como los que demuestras. Como te relacionas con la vida.

Lo mas complicado es encontrar los engranajes que hacen que te muevas por algo o realices algo: la motivación. Lo que hace que imprimas un movimiento. Una vez que encuentras eso, puedes igualmente estudiarlo, ver las relaciones. Y una vez que lo comprendas podrás entender muchas cosas. Se vislumbrará un nuevo mundo, y podrás avanzar.

No te quedes anquilosado en dogmas, en leyes, en los “siempre se ha hecho así“. No creas todo a pies juntillas porque alguien “mas listo” te ha dicho que es eso. No todo el mundo es igual, por mucho que quieran promulgarlo. Cada uno tiene sus pequeños matices imperceptibles que hacen que todos seamos una vibración diferente y a la vez hermosa.

Juega, experimenta, ponte a prueba. Aquello que a menudo te dices a ti mismo con el “es imposible“, o la típica frase de “no puede ser“, ponlo a prueba y di: “¿por qué no? ¿qué pasa si fallo? ¿qué aprendo con ello? ¿seré capaz de aceptar que estaba equivocado?” Equivocarse no es malo, y no tiene por que siempre ocurrir lo mismo. Se lo suficientemente valiente y al mismo tiempo cuidadoso como para traspasar tus barreras. Salta tus ideas preconcebidas por las diferentes experiencias anteriores (tanto inculcadas por enseñanza como experimentadas por ti). Solo toma las precauciones necesarias, no vayas a lo loco. Si el salto requiere tiempo, tómatelo. Los deportistas de verdad, por ejemplo, entrenan y lo hacen todo con un cuidado especial antes de atreverse a dar un gran salto. Si no lo hacen y van sin precaución, se lesionan. No saltes porque te lo digan, solo cuando tu lo creas conveniente. Ve poco a poco. Puedes sorprenderte a ti mismo con aquello que no esperabas o que vislumbrabas en la lejanía con algo inalcanzable.

Rememora lo pasado. No tiene porque ser malo recordar. No te digas: “quiero olvidarlo“, aprende también de eso. Comprueba el camino realizado, como te enfrentaste a eso. Habrá momentos duros, emotivos, pero te servirán para comprobar en que punto estas. Si algo del pasado no te gusta, míralo con otros ojos, ¿qué no te gusta? ¿cómo lo habrías abordado ahora? ¿es posible cambiar el pasado? haciéndolo en el presente, sí. Todo eso también te sirve para mejorar. Si olvidas todo lo que has hecho no podrás aumentar todo lo que harás.

No recalientes excesivamente tu cabeza. Estudiarse no significa hincar los codos, y hasta que no has conseguido lo que te propones, no parar. Significa tomarse el tiempo necesario, significa encontrar una respuesta a un gran enigma que te planteas sobre ti mismo, y esa respuesta puede ser inesperada, puede sorprenderte. Pero también puedes tardar años en encontrarlo. La naturaleza a menudo se toma su tiempo para evolucionar. Eres un ser natural, parece probable que necesites el tiempo de cocción adecuado.

Tómate la vida mas pausada. Si crees que todo va muy veloz o creer que el tiempo es limitado y corto, se lo suficientemente maduro como para aceptarlo. No tienes que parecerte a otros por ir a su misma velocidad. No compitas con los demás para comprobar tu esfuerzo o tu evolución. Compite contigo mismo, porque será quien mas difícil podrás “ganar”. Ese es uno de los retos.

Competir con otros es como decir: “mira que lejos meo yo, y tu no puedes“. Es una estupidez. No demuestra nada, vendrá otro con la cola mas grande y te ganará en estupidez. ¿Y qué?

El tiempo parece ser importante para la gente. A menudo dicen que si no se hacen las cosas pronto no se hacen nunca. Sin embargo, lejos de ser “lento” o de buscar algo que no sabes lo que es, no tiene por que ser necesario tomarse prisas en ello. Ten paciencia (inciso: hay gente que me dice que no tienen de esto, sin embargo pierden muchas veces mas tiempo en otras facetas de su vida que parecen mas divertidas y ahí si son pacientes para ello). Si imprimes una misma velocidad constante, puede ser mejor que ir cada vez mas veloz hasta agotarse rápido. Mira otra vez el paralelo del atleta, en una carrera de larga distancia (o de fondo) el deportista equilibra sus fuerzas para tomarse el tiempo necesario y compensar energías con esfuerzo para completar adecuadamente la prueba. Si va muy veloz, tarde o temprano habrá consumido toda su energía antes de tiempo y puede no terminar el recorrido o ser alcanzado por otros que se tomaron su tiempo. ¿Qué se aprende con esto? Es fácil, si tienes tu ritmo constante, calculas tus fuerzas y vas gastandolas paulatinamente durarás mas en tu empuje al conocimiento, y será mas probable que completes la prueba. La verdadera prueba no es ganar a los otros, es comprobar que puedes hacerlo.

Aprende a analogar. Aprende a coger conocimientos de varias fuentes y a ponerlos a prueba. Esto también te puede servir como experimentación personal. Si no te crees todo a pie juntillas y coges el conocimiento de varias fuentes, puedes impregnar un nuevo conocimiento. Es como las recetas de cocina, te pueden decir la base, pero después con las especies tu mismo puedes hacer una variante.

Aprende a imaginar. Desde pequeños es algo que tenemos integrado en nuestra forma de ser. Lo vamos perdiendo a medida que nos vamos integrando en lo que dicen que es el mundo real. Ese aprendizaje que ya tenemos en nuestro código genético es muy necesario para todo lo demás. Permite coger ideas reales y expulsarlas en diferentes variantes y tonalidades. Una historia puede ser de una forma, pero con la imaginación se puede convertir en miles de formas diferentes cada una con su belleza.

Se curioso. Permítete preguntarte los por qués de las cosas que te llamen la atención. Tanto tuyas como de los demás o de las cosas que encuentres en tu camino. Si algo te llama la atención. Pregunta. No se nace sabiéndolo todo. Si no te convence la respuesta, búscala en otra parte, no todo el mundo sabe todo. A veces esas preguntas no se contestan fácilmente. Otras veces no se hacen por temor a que te crean estúpido. Abre lo suficiente la mente como para ser un niño y preguntar como cuando eras pequeño y te emocionabas con algo diferente que no conocías.

Expresa lo que debas expresar pero intenta no dañar con ello. No te guardes las cosas. Exprésalo con palabras. Es importante estudiarse a si mismo, pero si tienes alguien en quien confías, con quien conectas a uno o varios niveles, con el que poder dialogar en voz alta todo lo que te corre por dentro, podrás vislumbrar cosas en las que no habías caído. A veces una pequeña pista, opinión o variante puede hacer que pienses en ello de otra forma. No te cierren en banda a los demás porque “no entenderán por lo que pasas“. Si encuentras la forma de explicarle algo a otro alguien, que lo comprenda y al mismo tiempo te diga una opinión que pueda ayudarte sin destruirte, utilízala.

A menudo en la cabeza recibimos tanta información que no podemos expresarla. Al intentar comunicarnos con el exterior tenemos que resumir esas capacidades. A veces el lenguaje se queda corto para todo lo que va por dentro, pero con frecuencia también te sirve para sintetizar algo en concreto. Coge lo que creas mas importante y tradúcelo en palabras. después exprésalo. Si es necesario amplialo con algún conocimiento que desechaste en un principio para mejorarlo o completarlo. Si aun no lo entienden, no caigas en el “déjalo, no vas a entenderme“, y utiliza otras palabras, hazte comprender. El lenguaje de los matices es muy difícil de comprender. Aunque utilicemos el mismo idioma, a menudo hay diferentes apreciaciones de un ser a otro. Si la persona con la que te abres esta dispuesta a escuchar, hará el mismo esfuerzo que tu haces para comunicar y lograreis un entendimiento en el medio del camino. Deja hacerle preguntas, a veces es necesario traducir algunos término de un matiz de una persona a otra, y esas cuestiones permitirán que comprenda mejor lo que explicas. Después te puede dar una opinión o algo en lo que no habías llegado a pensar. Esa chispa, ese rozamiento, te puede ser útil para continuar con tu estudio.

A menudo es difícil verse los errores o lo que somos. A veces necesitamos que nos comenten estos otras personas que lo “sufren” de cerca. Me explicaré. Si te acercas mucho a algo pierdes la perspectiva, el campo de visión se hace mas pequeño, e incluso puedes verlo borroso. Si te alejas un poco puedes ver la escena completa incluso entender muchas cosas al tiempo. Pedir opiniones sobre cosas que haces o ven de ti es bueno para saber como eres de verdad o lo que expresas. Pueden o no gustarte, pero te serán útiles siempre. No intentes eludirlo porque no te guste. Es una opinión de una persona que a lo mejor solo capta una parte de ti. Pide opiniones a varias personas de diferentes lugares, diferentes grupos, opuestos. Con una simple pregunta es mas que suficiente, la respuesta que te den será esclarecedora. A veces incluso sorprendente. Coge todas esas opiniones, intenta concentrarlas y estudiarlas: “¿por qué dijeron esto de ti? ¿qué percepción captaron? ¿cómo es posible que exprese esto si yo hago esto otro?“, hazte todas las preguntas que necesites, no escatimes esfuerzos en ello, pero pon atención a como te piensas.

Cuando te estudies contesta con toda la sinceridad que puedas. Habrá veces que intentes eludir una respuesta, o que no te creas que eso es posible. No te escondas detrás de una máscara, nadie te va a juzgar, solo estas tu y tu pensamiento interno. Háblate como de verdad quisieras hablar en el exterior y no haces, con libertad, sin intromisión de nadie y toda la claridad posible.

Ten cuidado con lo que te dices, puedes enfadarte contigo mismo incluso, pero un enfado no soluciona nada. Aprende a aceptar lo inesperado. Aprende a variar esos pequeños hilos que no te gustan de ti para hacer que te gusten. Aprende a aceptar que tienes ciertas limitaciones, pero esas limitaciones también pueden ser traspasadas con el tiempo necesario. A veces necesitarás conocimientos adicionales, Consíguelos y sigue avanzando. Si no puedes con algo hoy, enfréntate al día siguiente. No te rindas fácilmente.

Busca una solución alternativa o diferente. Inventate esa solución si es necesaria. A veces el sistema que encuentras puede no ser compatible contigo y tengas que perfeccionarlo o adaptarlo a ti. Pondré un ejemplo práctico: cuando yo intenté aprender a escribir la letra gótica con pluma de trazo cortado, todos los tratados o aprendizajes que encontré lo explicaban con la mano derecha. Los trazos con la mano derecha son diferentes a los trazos con la mano izquierda. Yo soy zurdo para escribir, por lo tanto el aprendizaje no me servía para nada. Tuve que inventarme uno alternativo para conseguir el mismo resultado. Improvisar es parte del juego, aprende a equivocarte también. Piensa una acción. Hazla, puedes fallar, pero idea otra, utiliza la imaginación, al final lograrás lo mismo.

Como ves, todas las cosas que he escrito aquí te sirven para realizar ese conocimiento nuevo. Interactúa con todas. No potencies una solo y las demás las dejes adormiladas. La especialización mata la vida. Los troncos de los árboles son gruesos y difíciles de quebrar, las ramitas mas enclenques se parten fácilmente. Pero no olvides que no debes ser inamovible, también esas ramitas ayudan a que el pensamiento fluya suavemente, se flexible con el pensamiento y aprovecha tu base gruesa para sostenerte. Todo es necesario.

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