¿Qué hacía con el Amiga 500?

Otra de las cosas que me preguntan a menudo cuando se enteran de eso de que tengo un ordenador llamado Amiga es ¿para qué lo usaba o uso?

Hoy en día apenas puedo utilizarlo para mucho, ya que estoy rodeado de múltiples tareas que hago a diario en miles de cosas que me gustan, también relacionadas en su mayoría con la Informática. Además, desde el año 2000 me embarque en el proyecto comunitario de mi vida, que como bien sabéis se llama “El Amiga me Encanta”, y que pretende recopilar toda la información disponible y en castellano para este tipo de ordenadores y plataformas compatibles (me refiero a que sean con el Amiga). Actualmente este proyecto esta también paralizado por otros asuntos que solo me atañen a mi.

En la época que mas lo utilizaba, no diré eso de “sólo lo uso para trabajar”, porque sería una mentira, lo cierto es que era para todo lo que pudiera realizar con él.

Lo utilizaba para dibujar. Me encantaba ponerme con el Deluxe Paint III a trabajar en mis proyectos propios. Retocando una imagen capturada de algún lugar. Dibujando desde cero. O bien haciendo apaños a otras que conseguía.

Como no tenía digitalizador o escaner, ya que eran de precios prohibitivos, empleé un sistema llamado “digitalización manual” (lo he contado muchas veces). Es mas o menos calcar el dibujo en papel vegetal milimetrado, las líneas mas importantes. Después solo tenía que contar los puntos milimetrados e ir poniéndolos uno a uno en la pantalla ampliada mediante la herramienta de Lupa, para que fuera mas sencillo dibujar en el programa. Una vez que ya tenía esa base (el esquema), le aplicaba el color.

Para ilustraciones o logotipos no había mucho problema en hacer esto. Pero a medida que iba necesitando mas colores tenía que empezar a realizar entramados, texturas, degradados, etc. Son pequeños trucos para dar la sensación de mas colores en una imagen. Normalmente me sobraban con 32 colores y también empleando ese modo especial de 64 colores (otros 32 de menor brillo a los elegidos).

Por supuesto y salvo raras excepciones trabajaba en baja resolución (320 x 256). Si ponía resoluciones mayores o bien no eran pixeles cuadrados (por ejemplo en resoluciones tipo 640 x 256), tenía problemas. En mayor resolución la paleta de colores bajaba a la mitad y en mi monitor temblaba la imagen (muy molesto si vas a trabajar durante horas). En resoluciones con los pixeles deformados (no cuadrados) era difícil hacer creíble las imágenes. Es como ahora, cuando pones una película antigua con formato convencional en una pantalla panorámica, quedan todos mas gorditos. Pues lo mismo ocurre al reves, parece Cinemascope reconvertido malamente en pantalla convencional o muy estechos y altos.

También he empleado el “ratón alzado”. Me ponía una imagen en el monitor (en modo televisor, imaginaros tener que cambiar de uno a otro cada varios minutos) o en una revista o papel, y la copiaba a ojo. Esto lo hice para multitud de logotipos que quería sacar en el Amiga.

Es muy útil hacer estos trabajos porque así aprendes a utilizar todas las herramientas de un programa. Si te viene el manual en otro idioma, lo has perdido o prestado, puede ser un problema. La mayoría de veces tienes que experimentar directamente hasta que comprendes lo que hace y toda la potencia que tiene.

En la última etapa del Amiga 500 empecé a usar la mejora de “Video-digitalización Manual”, que no era ni mas ni menos que poner una hoja de acetato sobre la pantalla, parar una imagen en vídeo y hacer los contornos de la imagen. Había que hacerlo rápidamente (la parada tenía un lapso de tiempo). Quitas la hoja de acetato y la juntas con un papel vegetal milimetrado y vuelves a hacer el proceso de turno como antaño. Utilizaba hojas de acetato porque después borraba el diseño y podía volver a re-utilizar la página, ya que esas hojas también eran caras.

Así he sacado numerosos proyectos adelante, y el acabado aunque trabajoso era bastante bueno para mis recursos. Por supuesto requiere de muchísima paciencia. Desde la web de Avalon Software, en Producciones de Demos y en Libros Interactivos, podéis leer mas sobre los dibujos de algunas, y allí veréis pequeñas capturas con el proceso. También podéis ver los vídeos capturados y puestos en YouTube, y si disponéis de un emulador o un Amiga real podéis descargar las producciones para verlas directamente.

También hacia algunos apaños de sonido con el Sound Tracker y mas tarde con su versión superior: el ProTracker. Siempre andaba buscando mas música MOD para mi colección.

Cuando empecé con este programa, la primera versión contaba con 6 disquetes. Después me pasaron otra de 8. En ambas había músicas o canciones repetidas. Otras no estaban en la contraria. Un día me propuse hacer “la versión definitiva de Sound Tracker”. Como no tenía disco duro en mi configuración de ordenador, todo iba por disquetes. El Programa y las partituras siempre iba en uno llamado ST-00, y los instrumentos en los ST-XX, donde podía ser del 01 al 99. Como llegué al 99, tuve que realizar una “Segunda época”. Mas tarde me enteré que podría haber aumentado la cantidad poniendo la anotación hexadecimal en la numeración.

Así que poco a poco fui encontrando cada vez mas músicas. Unas veces las cogía de por ahí, me las pasaban, las “rippeaba” de demos y juegos con diferentes programas como el MultiRipper, o un cartucho como el Action Replay III, que me prestaron durante 1 semana. Con todo eso me hice con una de colección de mas de 120 disquetes de ProTracker.

Para aprovechar los disquetes al máximo, en vez de guardar la música en ficheros MOD, lo que hacía era guardar por separado cada cacho: Partituras (Songs) e Instrumentos (ficheros por separado). En muchas músicas antiguas había muchos que se usaban en común. A medida que los autores fueron haciendo su versiones de instrumentos, este proceso se alargaba, pues tenía que comprobar si de verdad era uno que ya tenía u otro nuevo. Si tenía un nombre que ya aparecía en mi lista (que por cierto me imprimí en papel continuo, os podéis imaginar lo grande que era la lista) lo direccionaba al disco en cuestión, sino lo grababa con otro nombre parecido en el disco correspondiente de instrumentos.

Esto forma de organización fue cada vez mas complicada para aprovechar el espacio, sobretodo cuando los autores empezaron a usar el hueco de espacio de los nombres de los instrumentos para poner mensajes e información sobre la música. Ya solo podía guardar todos con un nombre correlativo de cada modulo en el disco de instrumentos del día. Aun así este sistema aprovechaba mas el disco que si lo hubiera hecho guardando los módulos directamente. Eso sí, para cargar una música se ralentizaba el proceso cuando te pedía varios disquetes (lo comido por lo servido).

El caso es que tenía una gran colección y disfrutaba mucho de ella. Eran como los MP3 de la época. A menudo esas canciones las empleaba en algunos de mis proyectos propios y para amigos.  Modificaba algo la partitura (con mis pocos conocimientos) le incluía algunas voces (con la ayuda de un amigo que tenia PC y tarjeta de sonido con micrófono y podía digitalizar) y así la utilizaba. Así es como hice algunas cosas que aparecen en algunas producciones de Avalon Software. En la última época decía de dónde había sacado la música cuando no había modificación alguna. Y tengo algunas versiones “mix” o modificadas para ocasiones específicas (cuando querías felicitar a un amigo con una música graciosa con voces intercaladas entre los huecos no utilizados de la partitura, por ejemplo).

Por último esta “versión definitiva” ya no la tengo, pero sí hice una copia, que ignoro si ha perdurado en el tiempo. Fue para un amigo de la radioafición que se compró un Amiga 600 y pretendía ser músico gracias a esto. Imaginaros toda una tarde con el X-Copy: “pon la etiqueta al ST-37, ahora se está copiando el siguiente…”, hasta llegar a los 120 de la primera época, y varios mas de la segunda.

Desde el siguiente enlace, podéis bajar un par de CDs, alojados en Uploaded y MEGA, donde encontrareis el AvalonCD (producciones que realice en Amiga y otros lugares) y el EmulaSound, en la mitad de de este disco recopilatorio encontrareis muchos de los módulos que volví a poner en su formato compacto para guardarlos en este formato de disco.

También empleaba algo del sistema operativo para cargar esas “demos”. La verdad es que no me estudié mucho los manuales del sistema, pero sí los hojeaba de cuando en cuando. Con el Amiga 500 fue el único que me vino manuales en mi idioma, el castellano. El de AmigaDOS era el que mas empleaba para leer, de cuando en cuando, cosillas. Pero no obstante también buscaba arranques de otros disquetes que me pasaban. también me hacía con comandos que se encontraban en ellos, sobretodo en los discos recopilatorios de demos. Encontrabas esas cosillas que empleabas después en otra parte estratégicamente. Trucos del arranque para oscurecer la pantalla y hacer todo sin que se viera de cara al usuario en el inicio del disquete. Aprendiendo cómo y que componentes necesitaba mínimos para arrancar un disquete, y otros trucos para según que ocasiones especiales.

Era muy divertido y mucho mas conseguir lo que te proponías. Estos aspectos de la informática ahora casi no se usan, o al menos para muchos usuarios pasan desapercibidos. Ahora todos con  disco duro ya solo instalamos y ejecutamos las aplicaciones. Descomprimimos o nos pasan el fichero directo para ver. En ese aspecto, en un ordenador que tienes que trabajar con disquetes eres mucho mas ingenioso para utilizar todos tus recursos que ahora ya no es un problema para los tenemos espacio a raudales.

La gestión de archivos. También tenía un gran programa para ello. Al principio conocí el DiskMaster y el CLIMate. Me gustaba mas el primero, el interfaz era mas claro para mi y tenía opciones que utilizaba mas. Pero mucho mas tarde conocí el Directory Opus (o DirOpus, como lo llamábamos) en su versión 1.55. Después utilice muchísimo la 2.03. Ambos les saqué un partido impresionante. De hecho se convirtieron en mi “Sistema Operativo” personalizado. Lo configuré tanto que podía acceder a disquetes en MS-DOS. Editar archivos ejecutables y a través del texto hexadecimal para cambiar los idiomas de aplicaciones. Tenia configurado reproductores de audio e imagen de varios tipos. E incluso con determinados discos adicionales (convenientemente preparados por mi) podía ejecutar otros programas.

Todo esto era posible porque yo disponía de 2 disqueteras (la interna y otra externa) y además usaba 3 Mb de RAM (512 Kb de Chip base, 512 Kb de Slow en el Trap Door, y 2 Mb de Fast RAM de manera externa). Además también tenia el cartucho Action Replay, en la primera versión. Por ultimo veía todo desde el monitor 1084S.

Inciso:
En la época de mi 1200 y ya con el Directory Opus 4 y también un poco del superior, el Magellan, había empezado a usar un programa llamado MPEGA, que permitía escuchar música comprimida en MP2 y MP3. Mediante un amigo que conocí a través de las BBS’s, y junto con muchas pruebas creamos un comando frankesteniano total, mediante la ventana de consola (CLI). Era extra largo y servía para escuchar medianamente bien la música. Yo adapté mas tarde eso para poder escuchar “preprocesando” el sonido y que se oyese a mas Khz pero al mismo tiempo descomprimiera el sonido. El proceso tardaba muchísimo y era enorme pero hacia su trabajo. Aunque mi Amiga 1200 tuviera una solo aceleradora 68030 a 50 Mhz y eso tardase como los demonios en ejecutarse, pero podía escuchar medianamente bien los MP3 de sonido. Por supuesto todo en plan experimental, pero con impresionante resultado.

Volvamos a la época del Amiga 500. También hacía presentaciones multimedia. Utilice el TV*Show. Un programa sencillo pero muy potente. En épocas mas tarde había muchos mas, pero requerían mas recursos de ordenador, así que me las ingeniaba para hacer maravillas con lo que tenía.

Con la combinación de AmigaDOS + TV*Show + Módulos de Sound Tracker yo hacía presentaciones que cargaban en disquete, se ponían a funcionar la música y la sucesión de pantallas. A veces usaba  trocitos de imagen que se movían a modo de secuencias de vídeo. Otras veces pequeñas animaciones que creaba. La cosa quedaba tan aparente que no se notaba demasiado, y la fluidez aun siendo en disquete, era aceptable.

No olvidemos que muchas de mis presentaciones en su mayoría constaban de 1 disquete y estaba limitado a 836 Kb (lo que daba el formato en el sistema operativo normal). Además este espacio descendía por tener que añadir el mínimo sistema de arranque personalizado. La mayor parte de los comandos estaban comprimídos con un programa llamado PowerPacker. Pero las imágenes, animaciones y sonido, si quería que se presentasen rápido no podía hacer compresiones. Y si quería que cargasen más rápido, no podía hacerlas muy largas. Era un 50-50.

Por supuesto, a parte de “trabajar” para mis cosillas o chorraditas de presentaciones y dibujo, jugaba, como todo hijo de vecino, con diferentes juegos que caían a mis manos. Me gustaban las aventuras gráficas de LucasFilm/LucasArts, aunque de cuando en cuando probaba las de la competencia. Ademas también ponía juegos de plataformas, simuladores, acción, matamarcianos, y algunos de inteligencia, habilidad, etc. Me pase una larga temporada con el Hybris, el Turrican, el Blood Money, el TwinTris, Atomino, los Lemmings, entre otros…

También llevaba un diario con mis experiencias en otras facetas de mi vida. Y escribía cartas que imprimía con una vieja impresora matricial, antiguamente usada en el CPC. Muchos habéis recibido algunas de esas cartas que o bien empleaba papel normal, o si eran largas (o tostones) usaba papel continuo, que tenia que gastarlo…

En algunas ocasiones también hice algo de autoedición, pero como los programas de éste tipo en su mayoría requerían un aprendizaje mayor o mas recursos, yo empleaba otros sistemas menos utilizados o rudimentarios. Por ejemplo, recuerdo haber hecho autoedición en 2 colores pero desde el Deluxe Paint. Había una opción para ampliar la resolución de pantalla aunque no la vieses toda. Y con el scroll para desplazarse de un lado a otro. Ahí podía escribir y poner gráficos donde me apeteciera. Aunque el programa no estaba preparado para ello, yo le sacaba ese partido de esa forma.

Y es que cuando uno tiene menos recursos pero mas tiempo para pensar “cómo podría hacer esto con lo que tengo”, es cuando se te agudiza el ingenio de maneras impresionantes. Muchas de las ideas a veces eran descabelladas y no se podían hacer. Otras, milagrosamente salían mas o menos pero sin ser perfecta. Algunas las ibas perfeccionando poco a poco con mas ideas raras, según las limitaciones del momento.

Esa es la informática que muchos no llegan a entender, esa es la que me gusta a mi. No importa que tengas cantidades ingentes de potencia, datos, o proceso, sino que con lo que tienes aproveches tus recursos al máximo. Hoy en día, si un ordenador último modelo le sacas un 10% de partido ya te puedes dar con un canto en los dientes. Muchos ni a llegan a eso. Por lo general, si necesitan “mas potencia” se la compran, pero aun así seguirán sin sacarle todo el partido a la máquina.

Para finalizar este texto nostálgico, cuando le de los últimos toques a mi nuevo despacho (que aun quedan unas cuantas cosas por hacer), montaré por fin el Amiga 500 de nuevo, y antes de ponerlo con la configuración actual (con la ACA500, de la que también preparo un exhaustivo artículo de ella), recuperaré algunas capturas y haré algún pequeño vídeo para que veáis cosas de las que hice en su momento, como eran los disquetes que tenía de trabajo y la personalización que tenía. Y todo esto para que veáis que cuando uno tiene creatividad, ingenio, ganas y paciencia se puede realizar todo.

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