Epson Stylus Color PX710w y sus almohadillas de tinta

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Aviso en la pantalla de Epson Stylus Color PX710w

Aviso en la pantalla de Epson Stylus Color PX710w

Hace unos 6 años compré la impresora del título. En el momento que la elegí mas o menos estaba “contento” con las prestaciones que me ofrecía, ya que estaba bastante harto de las Hewlett Packard que habían pasado por mis manos después de haber usado en tiempos la mítica Deskjet 500C (y mas tarde otros modelos posteriores Deskjet 600 Color, Deskjet 720, Deskjet 940c), estas últimas con mas problemas de impresión y mantenimiento.

Decidí cambiar de fabricante y ver si podía ofrecerme otras prestaciones que buscaba en su momento, como podían ser posibilidad de “impresión a doble cara” con un kit adicional (del que también hablé las desventuras que tuve que pasar para poder adquirirlo), hasta los tejemanejes de los cartuchos compatibles y su sistema de control de nivel de tinta.

Pues bien, después de un trabajo grande e importante que tuve que hacer, apareció el fatídico mensaje que no quieres que salga jamas, y en el que te quedas con la cara de ¿pero esto qué es?, De hecho, en el manual de instrucciones no venía nada a cerca de esto, buscando un poco por Internet puedes encontrar hasta el manual de servicio de la impresora (que en algunos lugares te venden por un precio y en otros puedes conseguirlo por la patilla sin pagar), en otros puedes encontrar como desmontar la impresora y acceder a la zona de la esponjilla, que es harto complicado (precisamente para que te desanimes y pases por su servicio técnico), y en algunos otros puedes encontrar programas para saltarse el contador de “limite antes de que te ponga el mensaje fatídico y poco después te deje sin poder imprimir nada”, es decir. Que con un poco de maña podrías hacerte todo y pagando un poco de dinero saltarte el contador.

No obstante, la alternativa sencilla es pasar por el servicio técnico oficial. En el que te clavaran una reparación programada que lo único que hace es abrir la impresora, quitar una esponjilla y poner una nueva, y con sus programas especiales resetear dicho contador. Por ello me cobraron la nada despreciable cifra de unos 60,50 €, casi la mitad del precio de la impresora hace seis años. Además de reparar “esto”, aproveché para sustituir una de las piezas que se habían deteriorado (la bandeja de salida de papel, ya que es propensa a que se rompa una zona que hace que te cueste sacar y meter correctamente la bandeja, y así joder también con otra visita al servicio técnico. Todo por no hacer las piezas de un material mas duradero.

Lo mas curioso de todo esto, es que puedes decidir si pasar por dicho SAT y pagar religiosamente la reparación, o bien comprar una impresora nueva por un precio similar. Muchos son partidarios de lo segundo, tirando a la basura la que les funcionaba y yendo a adquirir una nueva. ¿Dónde están todas esas frases ecológicas que muchos de ellos predican cuando les sucede esto? Se las tragan para ir al comercio a comprar un nuevo producto.

Por si fuera poco, cuando veo la factura del SAT autorizado, me encuentro con dos incongruencias.

“Caja no original, tintas no originales”

Y el resultado es que:

“Fallan inyectores. No se hace limpieza por tinta no original y bajo nivel.”

La famosa limpieza no es que hagan una limpieza a conciencia, sino que no han puesto a hacer la limpieza que implica tirar tinta a la nueva esponjilla receptora. El procedimiento de la famosa “limpieza de inyectores” es simple, se trata de meter a presión tinta de cada cartucho por separado (aunque solo te falle una de las tintas) con la consiguiente perdida de nivel y cantidad en el cartucho. El fin es que por arrastre de la presión, el atasco de la tinta seca se diluya y deje pasar adecuadamente ésta.

Por supuesto, cada receta de cada cartucho no original tiene una contextura mas o menos aguada, y según el tiempo que posea tu ambiente (sea cálido o fresco) donde este ubicada la impresora y las veces que uses ésta a lo largo de la vida útil, habrá mas atascos o menos.

Pero si hay un contador de “cantidad de limpiezas que puede aguantar las esponjillas” y otro contador para “cantidad de pasadas que utiliza el sensor del escáner antes de poder deteriorarse”, y si además tienen un sensor de “nivel de tinta” ¿no os hace pensar que también haya un contador de vamos a gastar la tinta de los cartuchos cada x tiempo para que compren mas? pues a mi sí. De hecho aunque te tires a por los kit de varias cargas con cartuchos genéricos, con el consiguiente ahorro de precio (casi mas de la mitad de lo que valen los originales), la cuestión es que al final si quieres conservar dicha impresora tendrás que pasar si o si por el SAT para cambiar determinados componentes, que en su mayoría son de plástico o esponjosos, y que solo se rompen porque esta previsto que lo hagan.

En todo este tiempo que he usado esta impresora, me ha sido casi imposible predecir cuando tenia que cambiar todos los cartuchos porque el contador decía que tenía que hacer limpiezas para gastar tinta. Normalmente te falla un inyector, pero la limpieza no es tan selectiva que te la haga solo en ese inyector, sino que lo hace en todas las tintas por igual. Tienen la posibilidad de detectarte el nivel por separado, pero no de limpiártelo por separado. Tienen la posibilidad de contarte cada peculiaridad de cada elemento de la impresora, pero después hay cosas que tienes que tragarte si o si por cojones. Lo cierto es que muchas veces se gastan antes las otras tintas antes de que te “limpie misteriosamente” la que se atasca. Hay veces que he probado a cambiar todos los cartuchos a medias, y entonces misteriosamente el inyector que fallaba deja de hacerlo. Así que la famosa limpieza de inyectores, solo es para gastar tinta por que al fabricante le apetece que se gaste y que pases antes o después por el SAT a cambiar piezas.

Si uno se lee muchos manuales de servicio, el de esta impresora es para cagarse en los constructores. La contabilidad exacta del uso de cada componente esta delimitada de forma exacta, y cada pieza bien numerada para que se tenga que pedir al SAT.

¿Y los consejos de los gurus de mi alrededor?

Ha habido de todo. Unos decían que:

“Repárala tu mismo. Tu sabes mucho y es muy fácil.”

Creo que no se creen que es un fastidio tener que reparar algo así, por algo me hago llamar Vago, pero parece que no se lo creen…

Otros me dijeron que:

“Por el precio de la reparación, habría salido mas barato comprar otra nueva. Habrías acabado antes.”

Y estos no se hacen llamar gandules…

Me encantan después la mayoría de consejos ecológicos y para que cuides el planeta que veo a mi alrededor si todos hacemos despues el tirar un producto para comprar otro nuevo..

Algunos directamente me aconsejaban que:

“Pasa de las impresoras de inyección de tinta de “sangre de unicornio“, cómprate una de tecnología laser, que los tóner no se secan…”

Veremos que pasa cuando la vida útil de esas impresoras, también delimitada, empiece a sangrarles el bolsillo a piezas que tengan que sustituir. También les pasará igual. Siempre hay un gasto de mantenimiento y servicio, aunque ninguna de las empresas te lo diga abiertamente y desde el principio.

Conclusión

De momento he reparado dicha impresora en el SAT, si me dura otros 6 años, con la vida que le doy y los cartuchos genéricos que uso, me puedo quedar contento. Además estoy probando otro fabricante de impresora, también de inyección (si, he cometido la misma tontería, según algunos aconsejantes), ésta con otra clase de prestaciones. Veremos que tal se porta. Ya os haré un texto con las impresiones que me está dando esta nueva máquina.

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